Biólogos que realizan monitoreos ambientales en el área de construcción del nuevo Muelle Multipropósito de Puerto Armuelles, en la provincia de Chiriquí, evidenciaron la presencia de variedades de peces asociadas a comunidades marinas tipo arrecife.
La observación científica se ejecuta en coordinación con autoridades y pescadores locales, como parte de una evaluación continua de los posibles cambios en el entorno marino antes, durante y después de la construcción de la megaobra impulsada por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP).
La vigilancia forma parte del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), Categoría II, en cumplimiento de la Resolución No. 090 del 19 de diciembre de 2023, emitida por el Ministerio de Ambiente, la cual busca salvaguardar los ecosistemas marinos y promover una construcción responsable y ecológicamente sostenible.
“Este ejercicio busca determinar la riqueza y abundancia de peces y plancton (fitoplacton y zooplancton)”, explicó Marcos Ponce, biólogo, consultor ambiental y gerente de Bioconsultant.
Ponce detalló que, para el estudio de peces, se utilizan metodologías científicas especializadas como atarrayas de malla fina, chinchorros con períodos controlados de recolección y redes de trasmallo.
“Las especies capturadas son identificadas, registradas fotográficamente y manejadas bajo protocolos que garantizan su bienestar durante el proceso”, indicó el especialista.
El monitoreo también contempla el análisis de fitoplancton y zooplancton, cuyas muestras son preservadas con soluciones especializadas para su posterior estudio en laboratorio.
Según Ponce, estas evaluaciones permiten determinar la densidad y composición de organismos fundamentales para la cadena trófica marina, es decir, la alimentación entre especies dentro del ecosistema.
Como parte de las recomendaciones, los expertos resaltaron la importancia de mantener medidas de prevención y respuesta ante posibles derrames de hidrocarburos u otras sustancias contaminantes, además de continuar con monitoreos ambientales periódicos que permitan detectar oportunamente cualquier alteración en el entorno marino.
El estudio ambiental se desarrolla de manera paralela a la construcción del nuevo muelle y, según las autoridades, forma parte del compromiso de ejecutar un desarrollo portuario responsable, integrando criterios técnicos, ecológicos y comunitarios orientados a la sostenibilidad marítima y a la conservación de los recursos naturales de la región.


