El Parlacen vuelve a estar en el centro de la discusión pública de el país. El reciente fallo que modifica la forma de elección de sus diputados abre una nueva etapa para una institución cuestionada durante años por la ciudadanía.
¿Quiénes elegirán a los 20 diputados?
Uno de los principales desafíos será definir cómo se escogerán los 20 representantes de Panamá ante el Parlamento Centroamericano. Campos explicó que todavía se espera que el Tribunal Electoral establezca la fórmula mediante las reformas al Código Electoral.
El cambio busca reducir prácticas como el amiguismo y los acuerdos políticos que, según los cuestionamientos planteados durante la entrevista, han marcado históricamente la selección de representantes ante el Parlacen.
El debate sobre la utilidad de la institución
Más allá del mecanismo de elección, la entrevista puso sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿qué beneficios concretos obtiene Panamá de su participación en el Parlacen?
Campos defendió la permanencia del país en el organismo y mencionó como ejemplo una iniciativa de compras conjuntas de medicamentos impulsada en el marco de la integración centroamericana, a la que Panamá no se habría incorporado.
Sin embargo, también surgió la posición de que corresponde a los ciudadanos decidir mediante mecanismos democráticos si Panamá debe continuar formando parte del Parlamento Centroamericano y qué tipo de integración regional desea el país.
Las actividades del Parlacen se trasladan a Panamá
En los próximos días, Panamá será sede de diversas actividades del Parlacen, incluyendo foros sobre ciberdelincuencia, partidos políticos, participación de las mujeres y turismo, además de sesiones plenarias.
El traslado de estas actividades también pone nuevamente bajo los reflectores la situación de los exmandatarios Laurentino Cortizo y José Gabriel Carrizo, cuya eventual juramentación como diputados del Parlacén fue abordada durante la entrevista.
Campos aseguró que, hasta el momento, no tiene conocimiento de una solicitud formal de ambos para ser juramentados. Explicó que, de presentarse, el procedimiento tendría que ser analizado por la Junta de Dirección Política y posteriormente podría llegar al pleno.
Consultado sobre si apoyaría una eventual juramentación, Campos fue contundente: “Como panameño, no”, al argumentar que considera necesario que se rindan cuentas ante la justicia.
Un debate que trasciende al Parlacen
La discusión plantea un escenario más amplio: ¿debe Panamá reformar profundamente su participación en el Parlamento Centroamericano o replantearse su permanencia?
Mientras el fallo judicial marca un cambio en la forma de elegir a los representantes, las próximas reformas electorales y las decisiones que adopte el Parlacén podrían determinar si la institución logra recuperar credibilidad ante los ciudadanos.
Para Campos, Panamá debe mantenerse en la mesa regional, pero exigir resultados. Para sus críticos, el momento exige que sea la ciudadanía y no únicamente los políticos la que decida el futuro de esta institución.