El diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Crispiano Adames, no dudó en calificar como “una catástrofe” el resultado electoral más reciente de su colectivo. El político señaló que la derrota no puede pasar inadvertida y que la dirigencia debe asumir un acto de constricción para dar paso a nuevos liderazgos.
Adames dejó entrever que, bajo las actuales condiciones, su aspiración a la Secretaría General del partido pierde fuerza: “¿De qué sirve si seguimos los mismos? El PRD necesita un relevo real, como ocurrió tras la invasión, cuando surgió un liderazgo nuevo que reconectó con las bases”.
Críticas a la gestión de Cortizo y Carrizo
El diputado fue tajante al señalar que el gobierno de Laurentino “Nito” Cortizo se convirtió en el punto crucial del desgaste del PRD: “Era un gobierno con poca experiencia política. Tenía PRD, pero no era PRD. Se impuso una conducción ‘light’, desconectada de los movimientos sociales y de la sociedad. Y ahí están los resultados”.
Adames lamentó que el partido se haya quedado sin voz frente a los grandes problemas nacionales: “¿Cuál es el posicionamiento del PRD sobre educación, empleo, salud, agua o la mina? Hoy la línea está diluida, fraccionada y atomizada. Se requieren vocerías nacionales, no pronunciamientos sueltos sin firmas”.
El futuro del PRD y el fantasma de nuevos partidos
Sobre el anuncio de Martín Torrijos de impulsar su propio partido, Adames fue enfático: “La esperanza del colectivo no está en Torrijos, sino en el surgimiento de un nuevo liderazgo dentro del PRD. Martín renunció, y yo no sé si siquiera sea torrijista. Yo sí lo soy, por convicción, y no voy a renunciar”.
Una “reingeniería” del partido
El diputado considera que el PRD aún tiene la capacidad de transformarse: “Con más de 570 mil miembros, el partido puede hacer una reingeniería. Pero eso exige voluntad: descentralizar, desconcentrar el poder y entender el escenario actual. Si hubiéramos leído este análisis antes de las elecciones, quizás el resultado hubiera sido distinto”.




