Durante la homilía de la Fiesta de Cristo Rey y el Jubileo Arquidiocesano de los Jóvenes, el arzobispo metropolitano de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, dirigió un mensaje directo a la juventud panameña, en el que combinó gratitud, advertencias y llamados urgentes frente a las crecientes problemáticas sociales.
“Quisiera que iniciáramos esta celebración dándole un fuerte aplauso a nuestra selección mayor de fútbol, porque nos han llevado al Mundial 2026. Ustedes, jóvenes, nunca dejaron de creer en nuestra selección.”
Ulloa destacó la fuerza, la esperanza y la capacidad de creer en el futuro como rasgos inherentes a la juventud, pero seguidamente advirtió sobre las amenazas que enfrentan muchos jóvenes en el país.
“Vivimos en un país herido”: llamado contra la violencia
El arzobispo denunció la expansión de la violencia entre la población joven y la falta de acompañamiento desde los diferentes sectores sociales.
También abordó el violencia contra las mujeres, recordando que este 25 de noviembre el mundo alzará la voz por niñas, adolescentes y mujeres víctimas de agresiones. En Panamá, hasta el 31 de octubre, se han registrado 13 femicidios, de los cuales seis corresponden a jóvenes.
“Cada una es una herida abierta en nuestro país y un grito que nos reclama responsabilidad”, apostó.
Ulloa recalcó que la violencia no empieza con el golpe, sino con dinámicas cotidianas normalizadas. “La violencia no comienza el día del golpe, empieza mucho antes, con bromas que humillan, con palabras que degradan, con celos disfrazados de amor, con el control, con el chantaje, con la burla y con la indiferencia.”
Pidió a los jóvenes liderar un cambio cultural basado en respeto, cuidado y amor maduro.
Alerta por la epidemia de VIH en jóvenes
El arzobispo dedicó una parte central de su mensaje a advertir sobre el avance del VIH y otras infecciones de transmisión sexual en Panamá.
Solo en 2024, Panamá reportó 1,240 casos nuevos de VIH; de estos, 630 corresponden a jóvenes de 15 a 29 años, casi el 60%. La epidemia, afirmó, se está desplazando hacia edades más tempranas.
También reveló cifras inquietantes sobre mujeres embarazadas con VIH:
“En el 2023 se reportaron 240 mujeres embarazadas viviendo con VIH; dos eran niñas entre 10 y 14 años; cincuenta eran adolescentes entre 15 y 19, y ochenta tenían entre 20 y 24 años”, recalcó.
Ulloa agregó que el 55% de los casos corresponde a mujeres de entre 10 y 24 años.
A esto sumó la preocupación por el aumento de sífilis congénita, que pasó de 141 casos en 2016 a 428 en 2024.
“¡Se triplicó! Y la mayoría proviene de madres jóvene”, sentenció Ulloa.
Frente a este escenario, pidió a los jóvenes asumir la responsabilidad de su vida afectiva y sexual. “La vida no es un juego, el amor no se improvisa y la dignidad no se negocia.”






