Panamá reportó cuatro nuevas defunciones por influenza tipo B (2) y A (2), todos hombres de regiones diferentes como San Miguelito, Chiriquí y la comarca Ngäbe Buglé, además de un paciente de nacionalidad venezolana.
Con esta nuevas defunciones, las cifras en el país ascienden a 38 por influenza (10 tipo B y 28 tipo A), de los cuales 20 hombres y 18 mujeres, el rango de edad está entre 1 meses a 88 años.
Los decesos por este virus corresponden a ocho en la región Metropolitana; seguido de siete casos en Panamá Oeste y el distrito de San Miguelito sumó cinco casos.
En la provincia de Chiriquí hay cuatro defunciones; tres en Panamá Norte; la provincia de Darién mantienen dos víctimas fatales; dos en Veraguas, dos en Panamá Este. Mientras que en las provincias de Colón, Coclé, Bocas del Toro y la comarca Ngäbe Buglé un caso cada uno.
El 92% (35/38) de las personas fallecidas por influenza tenía factores de riesgo tales como: desnutrición, hipertensión, diabetes, obesidad, pulmonar, renal, neurológico, inmunosupresión entre otras; y el 94% (36/38) sin vacuna (tener en cuenta que el de 1 mes no debería tener aplicada esta vacuna). De estas defunciones el 26% (10/38) tenía antecedente de tener una prueba COVID-19 positiva.
También se informó que hasta la semana 32, el Departamento de Epidemiología ha detectado más de mil casos positivos por influenza.
Vacunación
Según información suministrada por el Programa Ampliado de Inmunización, se han aplicado del 12 de abril al 22 de agosto de 2023, un total de 1,409,807 dosis de la vacuna contra la influenza; por parte del Ministerio de Salud se han colocado 1,033,481 y de la Caja de Seguro Social un total de 376 mil 326 dosis.
Panamá Metro con una aplicación de 246,460 dosis de influenza; Panamá Oeste con 198,201; Chiriquí con 179,717, y Coclé con 120,340 son las regiones que mayor cantidad de vacunas contra este virus han colocado.
El Ministerio de Salud, le reitera a la población, en especial a los grupos más vulnerables, padres de familia, a que acudan y vacunen a sus hijos, desde los seis meses de edad, los mayores de 60 años, embarazadas, al igual que los pacientes encamados. Igualmente, se reitera que toda persona que cuida un anciano debe estar vacunado contra la influenza.
Se le recuerda que las personas que presenten síntomas similares a una gripe (secreciones nasales, fiebre, dolor de cabeza y malestar general) no automedicarse y acudir a las instalaciones de salud más cercana para que se atiendan y se les hagan los exámenes correspondientes.




