Panamá logró estabilizar sus finanzas públicas durante 2025 gracias a medidas de consolidación fiscal implementadas por el Gobierno, según el más reciente informe de revisión periódica de Moody's Ratings. Sin embargo, la agencia advirtió que el ajuste fiscal se sustentó en gran medida en un fuerte recorte del gasto de capital, una estrategia que plantea desafíos para la sostenibilidad económica a largo plazo.
Moody’s destaca la reducción del déficit fiscal
La calificadora considera que el desempeño fiscal refleja una mayor capacidad de gestión por parte de las autoridades panameñas y una recuperación parcial de la disciplina presupuestaria.
El ajuste permitió acercar los indicadores fiscales de Panamá a los observados en países con una calificación crediticia similar, fortaleciendo temporalmente la posición financiera del Estado.
No obstante, Moody’s enfatiza que gran parte de la corrección se logró mediante la reducción de la inversión pública y no a través de cambios estructurales permanentes en los ingresos o gastos corrientes.
Recorte de inversiones impulsó el ajuste fiscal
El análisis técnico revela que la reducción del gasto público superó el equivalente al 2% del PIB y estuvo concentrada principalmente en la paralización de nuevos proyectos de infraestructura estatal y la reestructuración de obras que ya se encontraban en ejecución.
Según la agencia, esta estrategia permitió alcanzar las metas fiscales de corto plazo, pero evidencia la necesidad de implementar reformas más profundas para garantizar la estabilidad financiera en los próximos años.
Moody’s señaló que la dependencia de los recortes en el gasto de capital demuestra la urgencia de adoptar medidas fiscales más sostenibles y duraderas.
Panamá mantiene el grado de inversión, pero con perspectiva negativa
A pesar de las advertencias, la calificadora mantuvo la nota soberana de Panamá en categoría Baa3, el nivel más bajo dentro del grado de inversión.
Sin embargo, la perspectiva continúa siendo negativa, lo que refleja la existencia de riesgos que podrían afectar la evaluación crediticia del país si no se consolidan los avances fiscales alcanzados.
La agencia considera que el principal desafío será sostener la reducción del déficit sin recurrir nuevamente a recortes significativos en la inversión pública.
Primer trimestre de 2026 muestra señales positivas
El informe también destaca que las finanzas públicas iniciaron 2026 con resultados favorables.
Durante el primer trimestre del año, el déficit fiscal se ubicó en apenas 1.4% del PIB, impulsado por una sólida recaudación tributaria y un estricto control del gasto corriente.
Este desempeño fortalece las expectativas de que Panamá pueda cumplir la meta de déficit de 3.5% fijada por la regla fiscal para el cierre del año.
Canal de Panamá y crecimiento económico respaldan las proyecciones
Moody’s proyecta que la expansión económica del país y el aumento esperado en los aportes del Canal de Panamá contribuirán a fortalecer los ingresos del Estado durante los próximos meses.
No obstante, la agencia advierte que parte de las inversiones aplazadas en 2025 deberán ejecutarse posteriormente, lo que podría ralentizar el ritmo de consolidación fiscal en el corto plazo.
Deuda pública podría estabilizarse hacia 2027
En su escenario base, Moody’s estima que la combinación de crecimiento económico sostenido y reducción gradual del déficit permitirá estabilizar la deuda pública entre 66% y 67% del PIB hacia 2027.
Además, prevé una disminución progresiva en los costos financieros asociados al endeudamiento soberano, luego de los elevados niveles registrados en años recientes.
La agencia considera que la recuperación de la confianza de los inversionistas internacionales ya comienza a reflejarse en menores costos de financiamiento para el país.
Reformas fiscales siguen siendo el principal reto
A pesar de los avances, Moody’s advierte que Panamá enfrenta importantes desafíos estructurales relacionados con la rigidez presupuestaria y la limitada capacidad de generación de ingresos fiscales.
El informe señala que las autoridades evalúan reformas legales para dotar de mayor flexibilidad a las finanzas públicas y consolidar los resultados obtenidos.
Sin embargo, la calificadora también alerta sobre posibles dificultades para implementar estos cambios debido al limitado capital político del Gobierno y a los retos que implica alcanzar consensos legislativos.
Moody’s mantendrá vigilancia sobre el grado de inversión de Panamá
La agencia concluye que la evolución de las reformas fiscales y la capacidad del Gobierno para mantener la disciplina presupuestaria serán factores determinantes para preservar el grado de inversión del país.
Aunque reconoce avances significativos en la consolidación fiscal, Moody’s considera que Panamá deberá demostrar que puede reducir el déficit de manera sostenible sin comprometer la inversión pública necesaria para impulsar el crecimiento económico en el largo plazo.







