El ambientalista Harley Mitchell afirmó que la auditoría integral sobre la mina no puede limitarse a evaluar el desempeño de la empresa concesionaria, sino que también debe analizar el papel del Estado panameño en la administración y supervisión de los recursos naturales.
Ve señales de una futura política ambiental
Mitchell consideró que las recientes declaraciones del ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, podrían representar el inicio de una política ambiental de Estado para la explotación de recursos naturales no renovables.
Destacó como elementos positivos el compromiso de respetar el fallo de la Corte Suprema de Justicia, la protección del medio ambiente y el principio de soberanía sobre los recursos naturales.
A su juicio, Panamá necesita reglas claras que permitan compatibilizar el desarrollo económico con la protección ambiental.
Reforestación: un proceso más complejo que sembrar árboles
El especialista explicó que la reforestación va mucho más allá de plantar árboles, pues implica la selección de especies, permisos, planificación, mantenimiento y seguimiento técnico.
Recordó que organismos internacionales, consideran esta una actividad de alta complejidad y riesgo, por lo que requiere personal capacitado y una logística especializada.
Mitchell agregó que el Ministerio de Ambiente también tiene un papel determinante al definir las áreas de reforestación y aprobar los procesos correspondientes.
Pide supervisión ambiental en tiempo real
Otro de los aspectos que destacó fue la necesidad de transformar el modelo de fiscalización ambiental.
Según indicó, el sistema basado únicamente en informes periódicos ya no responde a la magnitud de proyectos industriales como la minería.
Por ello respaldó la propuesta de establecer una supervisión permanente y en tiempo real de las operaciones, con mayor presencia del Estado durante toda la ejecución de los proyectos.
El reto es convertir la minería en desarrollo sostenible
Mitchell aseguró que Panamá cuenta con ventajas estratégicas por su biodiversidad, posición geográfica y recursos minerales, pero insistió en que el desafío consiste en desarrollar estos recursos bajo criterios de sostenibilidad.
También señaló que actividades como la reforestación pueden convertirse en oportunidades económicas para comunidades organizadas mediante cooperativas y proyectos productivos, siempre que exista una adecuada regulación y acompañamiento estatal.
Finalmente, hizo un llamado a dejar de abordar el debate únicamente desde posiciones extremas y avanzar hacia una discusión basada en soluciones que protejan el ambiente, fortalezcan la institucionalidad y generen beneficios para la población.




