Los apagones que afectan a comunidades del interior del país no son hechos aislados ni recientes. Según Naturgy, desde 2022 se registra un aumento sostenido de actos vandálicos contra la red eléctrica, especialmente en la provincia de Veraguas, seguida por Coclé, Herrera y Los Santos.
Sabotaje nocturno que deja zonas enteras sin energía
El modus operandi es artesanal pero altamente peligroso: objetos pesados unidos por cables de cobre son lanzados de madrugada sobre líneas de media tensión, provocando cortocircuitos y dejando sin suministro eléctrico a comunidades enteras. Un solo lanzamiento puede afectar a poblaciones completas entre distritos como Santiago y Santa Fe.
Desde 2022 a la fecha, cerca de 400 mil clientes han resultado afectados por este tipo de sabotajes, muchos de ellos en zonas rurales donde existe una sola fuente de abastecimiento eléctrico.
Barrera detalló que Naturgy ha compartido información, estadísticas y evidencia con la Policía Nacional, el Ministerio Público y autoridades locales, lo que ha permitido reconocer el fenómeno y darle seguimiento judicial. Sin embargo, advirtió que los eventos tienden a desplazarse geográficamente, repitiendo el mismo patrón en distintas provincias.
Además del impacto en los usuarios, estos actos representan un riesgo extremo para quienes los ejecutan. La empresa ha documentado casos de personas que han perdido la vida durante hurtos de cable de cobre o conexiones ilegales, tanto en el interior como en áreas urbanas.
Inversión en tecnología para mejorar la calidad
Frente a este escenario, Naturgy ha reforzado su inversión en tecnología para mejorar la calidad y continuidad del servicio. Entre las medidas destaca la incorporación de podadoras telescópicas que permiten realizar mantenimiento del arbolado sin interrumpir el suministro eléctrico, así como la construcción de redes “ecológicas” y blindadas, diseñadas para resistir descargas atmosféricas, fauna y caída de ramas.
La empresa estima que solo en Panamá Oeste la inversión supera los 100 millones de dólares, como parte de una estrategia para reducir fallas que antes se atribuían a causas fortuitas, pero que hoy se vinculan, en muchos casos, a actos vandálicos.
Mientras avanzan las investigaciones, Naturgy insiste en que el cliente final suele desconocer lo ocurrido y solo percibe la interrupción del servicio. “El reto es enorme, pero el objetivo es claro: proteger la red y garantizar la continuidad eléctrica”, concluyó Barrera.




