La multinacional Chiquita Brands anunció su regreso a la producción bananera en Panamá tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno del presidente José Raúl Mulino. La empresa invertirá alrededor de 30 millones de dólares en un nuevo modelo operativo que permitirá recuperar miles de empleos en la provincia de Bocas del Toro.
Moltó destacó que la reapertura no solo significa el retorno de la actividad bananera, sino también la generación de oportunidades y dignidad para los trabajadores.
Una inversión clave para reactivar la economía
El acuerdo con Chiquita prevé la creación de 5,000 empleos directos y miles de indirectos, con la meta de que la producción se reactive a más tardar en febrero de 2026.
El Memorando de Entendimiento, firmado en Brasil, contempla la participación de nuevas asociaciones agrícolas que serán supervisadas por la experiencia técnica y comercial de Chiquita.
Crisis bananera: antecedentes del paro sindical
Chiquita Panamá operaba miles de hectáreas en Bocas del Toro bajo un contrato de concesión. Sin embargo, en abril de 2025 la empresa cerró sus operaciones tras un paro sindical de más de dos meses, organizado por el sindicato Sitraibana en rechazo a una reforma de la seguridad social.
El paro fue declarado ilegal por un tribunal laboral y dejó como saldo el despido de 6,500 trabajadores, además de pérdidas económicas estimadas en 75 millones de dólares.
Panamá apuesta por recuperar el liderazgo bananero
Con el regreso de Chiquita y la reorganización del sector, el Gobierno panameño busca consolidar a Bocas del Toro como un polo agrícola y generador de empleo, en un momento en que la recuperación económica es clave para miles de familias de la región.



