El Ministerio de Educación (MEDUCA) condenó de manera enérgica cualquier acto de violencia que ponga en riesgo la seguridad y la vida de la comunidad educativa, y reiteró que no tolerará conductas delictivas dentro de los centros escolares.
Supuesto caso de agresión sexual:
González explicó que el Ministerio actuó de forma inmediata una vez que la madre de la estudiante presentó la denuncia ante el Ministerio Público. Paralelamente, MEDUCA inició una investigación disciplinaria y procedió a la suspensión del cargo y del salario del docente, mientras avanzaba el proceso penal.
Durante la investigación interna, se detectó un intento de manipulación del expediente disciplinario por parte de un funcionario administrativo del centro educativo, con el objetivo de provocar la nulidad del proceso. Ante esta situación, el Ministerio asumió el control del caso y abrió una investigación administrativa adicional contra el personal involucrado.
Actualmente, el docente se encuentra detenido, luego de que la Fiscalía llevara el caso al Sistema Penal Acusatorio.
González recordó que la ley obliga a los directores de los centros educativos a denunciar cualquier hecho delictivo, especialmente cuando involucra a servidores públicos. Subrayó que estos procesos deben manejarse con estricta confidencialidad para proteger a las víctimas y evitar una mayor afectación emocional.
Confidencialidad y enfoque humano
La funcionaria destacó que MEDUCA prioriza el trato humano hacia los estudiantes afectados, garantizando la reserva de identidad y evaluando cada caso para evitar revictimización durante los procesos administrativos y judiciales.
Agresión a funcionaria: protocolos activados
En un segundo hecho, González se refirió a la agresión cometida por una exfuncionaria del MEDUCA contra una colaboradora de la Dirección Regional de Panamá Centro, quien fue atacada con una sustancia tóxica dentro de una oficina administrativa.
El Ministerio activó de inmediato sus protocolos de seguridad, dio aviso a la Policía Nacional y la agresora fue aprehendida en el lugar. Posteriormente, enfrentó una audiencia en el Sistema Penal Acusatorio, donde se le imputaron cargos por lesiones personales y se ordenó su detención preventiva.
Mensaje claro
“La violencia no tiene cabida en los centros educativos”, reiteró González, al tiempo que aseguró que el MEDUCA continuará actuando con firmeza, transparencia y apego a la ley para proteger a estudiantes y colaboradores.



