Entra en una nueva etapa el Festival Carnavalístico de Panamá, con una propuesta ampliada que combina entretenimiento, orden y convivencia. Con respaldo de la empresa privada, una logística reforzada y una agenda artística más diversa, el festival busca posicionarse como un atractivo para el turismo, manteniendo altos estándares de seguridad para todos los asistentes.
La organización confirmó que el esquema de turnos se mantiene, con jornadas diurnas y nocturnas, permitiendo una mejor administración de los flujos de personas y de los espacios del festival.
Nuevas atracciones y espacios familiares
Una de las principales novedades de este Carnaval es la ampliación de las áreas recreativas. Para esta edición se habilitaron dos parques mecánicos, uno en cada entrada, con atracciones tanto infantiles como de mayor intensidad.
El nuevo parque frente al Mercado de Mariscos contará con 12 atracciones de estilo ferial, mientras se mantiene el área infantil tradicional. Además, se incorporaron zonas pet friendly, áreas de descanso, trenes internos de transporte y una tarima familiar con actividades culturales desde horas tempranas.
Seguridad y control durante el festival
El componente de seguridad es uno de los ejes centrales del Festival. Más de 900 agentes de distintos estamentos participan en el operativo, incluyendo Policía Nacional, Policía de Menores, bomberos y personal de emergencia. Los parques mecánicos funcionarán hasta la medianoche y los menores deberán estar acompañados por un adulto responsable.
El festival cuenta con protocolos de revisión en los accesos, donde está prohibido ingresar con coolers, armas o envases con bebidas alcohólicas.
Consumo responsable y presencia institucional
La venta de bebidas alcohólicas se permite hasta las 3 de la madrugada, una hora antes del cierre general. Para reforzar la prevención, la Fundación Saber Beber mantiene presencia permanente con campañas de concienciación.
La fundación promueve mensajes sobre hidratación y conductor designado, especialmente en las entradas del festival. La vigilancia en tarimas y zonas de alto flujo está a cargo de unidades especializadas en control de multitudes.
Proyección turística y respaldo privado
Esta edición del Carnaval apuesta por un enfoque internacional, con artistas de talla caribeña y una tarima latina diseñada para un público que busca una experiencia más tranquila y organizada. Parte de los ingresos se reinvierte para subsidiar la operación del festival.
El evento se financia principalmente con apoyo de la empresa privada, incluyendo un aporte conjunto de Cervecería Nacional y Heineken Panamá. La alcaldía, por su parte, facilita la coordinación institucional y el respaldo en materia de seguridad.




