A meses de culminar su formación universitaria, estudiantes de medicina beneficiarios del convenio MINSA–IFARHU–universidades particulares enfrentan un escenario crítico: la falta de pago del IFARHU amenaza con frenar su graduación y, con ello, el inicio del internado médico.
Un contrato cumplido, pero pagos pendientes
Vanega detalló que el convenio establece pagos directos del IFARHU a la universidad y un auxilio económico al estudiante, sujeto a rendición de cuentas. “Cada desembolso exige informes y facturas de cada centavo recibido. Todo está documentado y avalado por el propio IFARHU”, aseguró.
Sin embargo, al llegar al último cuatrimestre de la carrera, la universidad notificó que no entregará el diploma si el IFARHU no cancela una deuda cercana a los 13 mil dólares. Esta situación pone en riesgo inmediato el internado médico, requisito indispensable para ejercer la profesión.
Impacto directo en estudiantes sin recursos
Vanega subrayó que, contrario a la percepción pública generada por el escándalo de auxilios económicos, muchos beneficiarios no provienen de familias adineradas. En su caso, explicó que su padre es el único sostén económico del hogar.
En su universidad, 10 estudiantes enfrentan la misma situación, con deudas individuales que oscilan entre 13 mil y 14 mil dólares. Incluso uno de ellos, que se adelantó en el programa, no pudo iniciar su internado por la retención del título.
Silencio institucional y falta de respuestas
Según Vanega, los estudiantes han enviado múltiples cartas a exdirectores, directores interinos y al actual director del IFARHU, Carlos Ugodoi, sin recibir respuestas concretas. También han solicitado reuniones formales, sin éxito.
La diputada Janine Prado ha intervenido como mediadora y remitió comunicaciones oficiales con el listado de afectados, pero hasta ahora no hay una solución.
El IFARHU ha indicado que los pagos están detenidos en la Contraloría, mientras que los estudiantes aseguran haber cumplido con todos los requisitos académicos y administrativos exigidos por el contrato.
Un futuro en pausa
Aunque el IFARHU ha cubierto más del 90 % del costo total de la carrera, que ronda los 90 mil dólares, los pagos pendientes correspondientes a 2025 y 2026 mantienen a los estudiantes en un “stand by” académico y profesional.
Para Vanega, el problema no es legal ni académico, sino administrativo. “Cumplimos con notas, informes y requisitos. Lo único que falta es que el IFARHU haga efectivo el pago. Sin diploma, no hay internado y sin internado, no hay futuro profesional”, concluyó.
Mientras tanto, los estudiantes continúan asistiendo a clases amparados por sus contratos, a la espera de una respuesta que les permita culminar una carrera que, para muchos, representa años de sacrificio familiar y personal.



