El fenómeno de El Niño podría prolongarse hasta mayo de 2027, según las proyecciones del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), que mantiene la alerta ante los efectos que el evento climático está provocando sobre las lluvias, los caudales de los ríos y las cuencas hidroenergéticas del país.
Déficit de lluvias alcanza hasta 60% en el Pacífico
De Calzadilla indicó que entre mayo, junio, julio y lo transcurrido de agosto se ha registrado un déficit de hasta 60% de lluvia en la vertiente del Pacífico.
La situación no significa que haya ausencia total de precipitaciones. Por el contrario, las lluvias que se presentan pueden ser intensas, pero tienen una duración muy corta y no permiten compensar el déficit acumulado.
Además, señaló que algunas precipitaciones están acompañadas de descargas eléctricas, fuertes vientos y ráfagas, lo que puede provocar caída de árboles y desprendimiento de techos.
El IMHPA ya había advertido que El Niño podría generar reducciones importantes de las lluvias en Panamá durante el segundo semestre de 2026. Las proyecciones oficiales contemplaban déficits de hasta 55% entre julio y diciembre.
Temporada seca podría adelantarse a mediados de noviembre
Otro de los efectos que mantiene en alerta a las autoridades es el posible adelanto de la temporada seca.
De acuerdo con De Calzadilla, los pronósticos apuntan a que las lluvias comenzarán a escasear desde mediados de noviembre, lo que podría generar un diciembre más seco de lo habitual.
La funcionaria explicó que este comportamiento podría tener consecuencias especialmente importantes en las zonas que ya presentan déficit de precipitaciones.
Las 11 cuencas hidroenergéticas están bajo estrés hídrico
La situación también genera preocupación para la generación de energía. De Calzadilla indicó que las 11 cuencas hidroenergéticas del país presentan actualmente estrés hídrico.
La directora explicó que este concepto se utiliza cuando se registra un déficit de precipitaciones superior al 20% durante cinco o seis meses consecutivos. En Panamá, según señaló, el déficit ha superado el 50% en algunas áreas.
La preocupación aumenta debido a que una prolongación de estas condiciones podría llevar a una fase de sequía agrícola, con posibles repercusiones para la producción.
El Caribe registra lluvias fuertes mientras el Pacífico se seca
Uno de los aspectos que más dificulta el comportamiento climático actual es el marcado contraste entre ambas vertientes.
Mientras el Pacífico registra una disminución considerable de las lluvias, el Caribe está recibiendo precipitaciones más abundantes y, en algunos casos, de carácter torrencial.
El IMHPA ha advertido que este patrón es compatible con los efectos de El Niño en Panamá: menos lluvias en la vertiente del Pacífico y un posible incremento de las precipitaciones en sectores del Caribe.
Impacto en el sistema hidroeléctrico
De Calzadilla explicó que el comportamiento de las lluvias también tiene implicaciones para el sistema eléctrico nacional.
Según detalló, Changuinola responde a las condiciones del Caribe y mantiene niveles relativamente normales, mientras que Fortuna también puede beneficiarse en determinados momentos de las precipitaciones de esa vertiente.
La situación es distinta en el denominado Arco Seco, donde la disminución de las lluvias representa una presión mayor debido a que se trata de una región que normalmente registra menores precipitaciones.
El Niño podría mantenerse hasta mayo de 2027
La directora del IMHPA reiteró que las perspectivas no son favorables y que las condiciones asociadas al fenómeno podrían prolongarse durante varios meses.






