NACIONALES Nacionales -  24 de agosto de 2026 - 14:27

Descubren en Panamá nueva especie de pez fósil vinculada a la formación del Istmo

La investigación fue desarrollada con la participación de científicos de la Universidad de Panamá y la colaboración de instituciones de Brasil.

Investigadores de la Universidad de Panamá identificaron una nueva especie de pez volador murciélago fósil que aporta evidencias sobre cómo la formación del Istmo de Panamá influyó en la evolución y diversificación de especies marinas. El hallazgo corresponde a un fósil excepcionalmente preservado de la Formación Chagres, identificado como una especie hasta ahora desconocida para la ciencia: Dactylopterus decrozi.

Hallazgo de la Universidad de Panamá

Los resultados de la investigación fueron publicados recientemente en Scientific Reports, revista científica de alcance internacional. En el estudio participaron Yostin Añino, del Departamento de Zoología de la Universidad de Panamá, y Carlos De Gracia, autor correspondiente y coordinador de la investigación.

El fósil corresponde a la cabeza de un pez de la familia Dactylopteridae, conocida como la de los peces voladores murciélagos, caracterizados por sus grandes aletas pectorales, que utilizan para desplazarse sobre el fondo marino y maniobrar en el agua.

Para determinar las características del ejemplar, los científicos utilizaron tomografías computarizadas realizadas en el Laboratorio de Instrumentación Nuclear de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). Los análisis permitieron establecer que se trataba de una nueva especie.

Una pista sobre la evolución del Istmo

La presencia de Dactylopterus en la Formación Chagres, junto con estudios de reloj molecular, aporta evidencia sobre la historia evolutiva de este grupo y su relación con la formación del Istmo de Panamá.

Los resultados indican que la divergencia entre los linajes del Pacífico y el Atlántico ocurrió hace aproximadamente 10 millones de años, un proceso que estaría relacionado con el cierre de la Vía Marina Centroamericana (CAS).

De acuerdo con los investigadores, el linaje ancestral habría migrado del Pacífico hacia el Atlántico a través de aguas profundas conectadas por esta vía marina durante el proceso de formación del Istmo.

Posteriormente, el cierre de esas conexiones produjo el aislamiento de las poblaciones y favoreció la evolución del género Dactylopterus en el Atlántico.

Este proceso, conocido como vicarianza, ocurre cuando un cambio geológico genera una barrera que separa poblaciones de un mismo linaje y crea las condiciones para su diferenciación y posterior formación de nuevas especies.

Según los investigadores, el estudio constituye la primera evidencia que relaciona la influencia de la Vía Marina Centroamericana con procesos de especiación de fauna marina ocurridos hace aproximadamente 10 millones de años.

Un fósil excepcionalmente conservado

El equipo también analizó la roca que contenía el fósil para reconstruir las condiciones ambientales en las que vivió y murió el animal.

Para ello utilizó técnicas de espectroscopía de rayos X de energía dispersiva (EDS) y difractometría de rayos X (DRX), realizadas en el Laboratorio de Microscopía Avanzada de Alta Resolución de la Universidad Federal Fluminense (UFF), en Niterói, Brasil.

La presencia de abundante andesina en la roca y de pirita dentro de las conchas de microfósiles permitió establecer que el ejemplar fue sepultado con poco transporte, probablemente cerca del lugar donde murió.

Los resultados apuntan a un ambiente marino profundo y con bajos niveles de oxígeno.

La excepcional preservación del fósil estaría relacionada con el abundante aporte de ceniza y material volcánico producto de la intensa actividad tectónica y la presencia de un arco volcánico cercano durante el proceso de elevación del Istmo de Panamá.

La nueva especie lleva el nombre de Luis D’Croz

El nombre Dactylopterus decrozi también representa un homenaje póstumo al biólogo marino Luis D’Croz, quien fue profesor del Departamento de Biología Marina de la Universidad de Panamá y contribuyó a la formación de varias generaciones de biólogos marinos panameños.

D’Croz también fue presidente de la Asociación Panameña para el Avance de la Ciencia (APANAC).

La denominación de la nueva especie reconoce su trayectoria y sus aportes a la biología marina y al desarrollo científico de Panamá.

El descubrimiento amplía el conocimiento sobre la historia natural del país y aporta nuevas evidencias sobre cómo los procesos geológicos vinculados con la formación del Istmo modificaron la distribución, el aislamiento y la evolución de las especies marinas.

La investigación, desarrollada con la participación de científicos de la Universidad de Panamá y la colaboración de instituciones de Brasil, integró herramientas de paleontología, geología, biología evolutiva y análisis de materiales para reconstruir acontecimientos ocurridos hace millones de años.