AMBIENTE Ambiente -  24 de agosto de 2026 - 09:13

MiAmbiente activa monitoreo comunitario del agua en el área de la mina de cobre

En Sinaí, San Benito y San Juan de Turbe se incorporará desde el primer monitoreo el componente de bioindicadores acuáticos, informó MiAmbiente.

Albis Calderón Sánchez
Por Albis Calderón Sánchez

Quince comunidades de la cuenca del área de influencia de la mina de cobre participarán en un nuevo programa de monitoreo del agua, con respaldo técnico independiente y una cadena de custodia verificable, informó el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) este lunes.

Nuevo plan de MiAmbiente

El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, encabezará una jornada de trabajo en la región de la mina de cobre, donde pondrá en marcha el Programa de Monitoreo Participativo Comunitario del Agua y supervisará en territorio las acciones contempladas en el Plan de Gestión Segura (PGS).

La jornada también incluirá la corroboración del funcionamiento del PGS, la verificación del estado de los compromisos ambientales relacionados con restauración, reforestación y cuidado del agua, además de un diálogo directo con las comunidades del área de influencia de Donoso.

El programa de monitoreo incorporará a Río Caimito, Sinaí, Nueva Lucha, Nueva Esperanza, Nuevo Edén, San Benito, San Juan de Turbe, Llano Grande, Cascajal, Ranchería, Villa del Carmen, Coclesito, Los Molejones, Nuevo San José y Nazareno.

La distribución permitirá evaluar el recurso hídrico en distintos sectores de la cuenca y analizar la relación entre las condiciones aguas arriba y sus posibles efectos aguas abajo.

En Sinaí, San Benito y San Juan de Turbe se incorporará desde el primer monitoreo el componente de bioindicadores acuáticos, con el objetivo de complementar la evaluación de las condiciones del recurso hídrico.

Uno de los elementos del programa será una cadena de custodia independiente, conformada por laboratorios con amplia trayectoria y acreditación en el aseguramiento de la calidad del agua.

Además, Navarro sostendrá una reunión de evaluación con los encargados de implementar el Plan de Gestión Segura, como parte de la fase de estudio y evaluación que se encuentra en curso.

El proceso busca que las comunidades tengan participación directa en la vigilancia de la calidad del agua y que los resultados de las evaluaciones cuenten con respaldo técnico independiente y mecanismos verificables de custodia de las muestras.

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