El gobierno del presidente Donald Trump advirtió a Canadá que sería “insensato” intentar ganar una guerra comercial contra Estados Unidos y anticipó un impacto “devastador” para la economía canadiense, luego del fracaso de las negociaciones entre ambos países.
Canadá responde con nuevos aranceles a productos estadounidenses
En respuesta a las medidas de Washington, el gobierno canadiense anunció nuevos aranceles dirigidos principalmente a productos relacionados con las industrias del acero y los lácteos de Estados Unidos.
Las nuevas tasas, anunciadas por Ottawa, entrarán en vigor el 8 de septiembre, en una escalada que amenaza con profundizar las tensiones comerciales entre los dos socios norteamericanos.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, defendió la decisión de responder a las medidas estadounidenses y aseguró que Ottawa no aceptará condiciones que considere perjudiciales para el país.
Estados Unidos anticipa un impacto “devastador” para Canadá
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, sostuvo que Canadá tendría mucho más que perder en una confrontación comercial con Washington.
El funcionario también aseguró que ambos países son importantes socios comerciales, pero sostuvo que Canadá depende más del comercio con Estados Unidos que Washington del intercambio comercial con Ottawa.
Duffy pronosticó además que Carney regresará a la mesa de negociaciones “muy, muy pronto”, debido al impacto que, según dijo, las nuevas medidas tendrán sobre la economía canadiense.
Trump vuelve a cuestionar la relación con Canadá
La respuesta del presidente Donald Trump llegó a través de su red social Truth Social, donde volvió a cuestionar la relación entre ambos países.
La disputa se suma a una relación cada vez más tensa desde el inicio del segundo mandato de Trump, marcado también por sus reiteradas declaraciones sobre la posibilidad de que Canadá se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos.
Carney busca reducir la dependencia de Estados Unidos
El primer ministro canadiense ha sostenido que las relaciones entre ambos países “han cambiado para siempre” y ha planteado la necesidad de reducir la dependencia económica de Canadá respecto a Estados Unidos.
Desde que asumió el cargo en marzo de 2025, Carney ha impulsado una estrategia para diversificar los mercados de exportación de Canadá y fortalecer los vínculos comerciales con Europa y Asia.
La tarea representa un desafío considerable, debido al peso que mantiene Estados Unidos en la economía canadiense.
Actualmente, alrededor del 70 % de las exportaciones de Canadá tienen como destino Estados Unidos, lo que convierte a la relación comercial bilateral en un elemento fundamental para la economía del país.







