Las comunidades de fe de Panamá manifestaron su firme rechazo ante la reciente demolición del monumento que conmemoraba los 150 años de presencia de la comunidad china en el país. Según líderes religiosos, esta acción constituye “un agravio a la memoria histórica y un menosprecio a uno de los componentes fundamentales de nuestra identidad nacional”.
Llamado a la restitución del monumento
Las organizaciones de fe hicieron un llamado a las autoridades competentes para que el monumento sea restituido en su ubicación original. Señalaron que esta acción no solo representaría un gesto de justicia, sino también de memoria y reconciliación, reforzando el respeto hacia la diversidad cultural que ha forjado la identidad panameña.





