"Los médicos ya no ven bebés de tamaño normal" en Gaza, declaró el viernes un funcionario de la ONU, "aterrorizado" por las 180 mujeres hambrientas y deshidratadas que dan a luz, de media, cada día en el territorio palestino.
Situación precaria en la Franja de Gaza
Allen visitó hospitales que aún prestan servicios de maternidad en el norte de la Franja de Gaza, donde han muerto más de 31.000 personas desde el comienzo de la ofensiva israelí, según el ministerio de Salud de Hamás.
"Los médicos dicen que ya no ven bebés de tamaño normal" y que ven más "bebés nacidos muertos", lamentó, describiendo a mujeres embarazadas "agotadas por el miedo, por haber sido desplazadas varias veces, por el hambre" y la deshidratación.
Triste realidad de las madres
"Estas madres deberían estar sosteniendo a sus hijos en brazos, no en bolsas para cadáveres".
También destacó la falta de anestésicos para cesáreas y condenó que las autoridades israelíes impidan el acceso de productos enviados por la UNFPA, como las linternas que contienen los "kits para comadronas", o los paneles solares.
"Si puedo describir lo que vi, sentí y oí durante mi estancia en Gaza (...) es una pesadilla mayor que una crisis humanitaria, es una crisis de humanidad", dijo.
"Peor de lo que puedo describir, de lo que muestran las fotos, de lo que se puedan imaginar", subrayó.
Realidad "indescriptible"
En el viaje al norte de la Franja, "lo que vi me rompió el corazón", insistió, evocando la "emoción indescriptible" en los ojos de la población.
También relató haber pasado por un puesto de control militar, donde "un niño pequeño que parecía tener 5 años caminaba asustado, con las manos en alto, con su hermana detrás, quizá dos años mayor, portando una bandera blanca".
La guerra se desencadenó el 7 de octubre por un ataque sin precedentes de comandos de Hamás infiltrados desde Gaza en el sur de Israel, que causó la muerte de al menos 1.160 personas, la mayoría civiles, según un recuento de AFP basado en fuentes oficiales israelíes.





