Naciones Unidas calcula que 16 millones de sirios se encuentran actualmente en situación de necesidad de ayuda humanitaria y urge a la comunidad internacional a aumentar la financiación para la cooperación de cara a "abrir nuevas instalaciones de refugio, saneamiento y alimentación".
La coalición islamista Organismo de Liberación del Levante (HTS, en árabe), heredera del Frente al Nusra -exfilial de Al Qaeda en Siria-, tomó el control de las principales ciudades sirias y el domingo declaró a Damasco libre tras una ofensiva de apenas doce días.
Este grupo insurgente, en colaboración con diferentes facciones rebeldes, derrocó oficialmente al expresidente sirio Bachar al Asad el mismo domingo y este lunes pidió a los millones de sirios que se vieron forzados a abandonar su país a regresar para "contribuir a la construcción del futuro".
En este contexto, desde la Secretaría General incidieron en las dificultades humanitarias, citando a la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), y alegando que desde el inicio de la ofensiva insurgente "un millón de personas, en su mayoría mujeres y niños, se han visto desplazados" de forma interna.
Revueltas
Desde las revueltas populares de 2011, que derivaron en una guerra civil, más de 14 millones de sirios se han visto obligados a dejar sus casas, la mitad de ellos dentro de Siria, en lo que representa la mayor crisis de desplazados del planeta, según la ONU, que calcula que el 70 % de esas personas está en necesidad de ayuda humanitaria y el 90 % viven bajo el umbral de la pobreza.
"Una financiación suficiente será fundamental para nosotros y nuestros socios. El plan de respuesta humanitaria de 4.000 millones de dólares está financiado en poco más del 30 %, con apenas 1.300 millones recibidos hasta ahora", alertó Dujarric durante la rueda de prensa de este lunes.





