La líder opositora venezolana y nobel de la paz María Corina Machado instó este viernes desde España, donde se encuentra de visita en el marco de una gira europea, a más países a formar parte de los "aliados" para terminar de desplazar al régimen de Venezuela representado por la presidenta Delcy Rodrígez.
"Queda desplazar esta estructura criminal del poder y para ello (...) requerimos a nuestros genuinos aliados del mundo entero, porque la lucha por la libertad es universal", dijo la venezolana desde la sede del Partido Popular (PP) español, donde se reunió con su líder, Alberto Núñez Feijóo.
Machado defendió que la libertad de los venezolanos solamente se puede lograr "a través del voto en elecciones en las cuales todos los venezolanos que están afuera también puedan votar", y pidió que se concrete lo antes posible una fecha para los comicios que terminen de consolidar la transición.
Hasta la fecha, las autoridades de Venezuela han dejado en segundo plano el tema electoral, tras priorizar la economía. El pasado 2 de marzo, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, indicó que no era "perentorio" definir una fecha sobre comicios en el país.
Según Machado, las acciones que están emprendiendo desde el Gobierno de Rodríguez, que asumió la presidencia venezolana tras la captura por parte de Estados Unidos de Nicolás Maduro en enero, del que era la número dos, "no las están haciendo voluntariamente".
En este sentido, aseguró que cree que el compromiso de Washington con la democratización de Caracas "es genuino y muy consciente", y que Estados Unidos está centrado en la primera de las tres fases que ha esbozado para su plan con respecto a Venezuela, y que pasa por asegurar allí un Estado de derecho que propicie las elecciones y el regreso de las grandes inversiones extranjeras al país.
Llaves de oro
La opositora venezolana se reunió también con el líder del partido ultraderechista Vox, Santiago Abascal, al que englobó en su lista de "grandes amigos", y posteriormente recibió la llave de oro de la ciudad de Madrid de manos de su alcalde, José Luis Martínez-Almeida (PP).
Ese reconocimiento, según dijo, "abre puertas y es símbolo de la apertura a la libertad de la nación venezolana, un bravo pueblo que fue sometido, perseguido y humillado que hoy late firme y orgulloso" de lo que ha "conquistado".
"Logramos, frente a todos los pronósticos, que se expresara de manera contundente y se demostrara cuál era la voluntad de nuestro pueblo", celebró la opositora, que dijo que antes de enero "parecía imposible revertir la consolidación de una tiranía feroz".
Sin encuentros con el Gobierno español
En contraposición con la camaradería esgrimida con los conservadores, Machado se mostró distante y crítica con el Ejecutivo del presidente Pedro Sánchez, al que afeó el apoyar el levantamiento de sanciones contra Venezuela en este momento.
"Si precisamente Delcy Rodríguez ha comenzado a llevar acciones que empiezan a permitir cierta apertura es porque tiene presión y fuerza. (...) Si se le quita esa supervisión y ese seguimiento, van a regresar a sus prácticas previas de más represión", declaró en televisión.
La venezolana explicó que en esta visita a España "no está previsto" un encuentro con Sánchez por varios factores, entre ellos, insinuó, porque esa invitación no se ha producido.
Poco después, sin embargo, Sánchez dijo que estaría "encantado" de poder reunirse con ella, pero que la nobel de la paz habría declinado la propuesta.
"Ella ha considerado que no era oportuno" celebrar ese encuentro, declaró Sánchez durante una comparecencia con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en Barcelona (noreste), desde donde le transmitió a Machado que "las puertas del Palacio de la Moncloa están abiertas" por si cambia de opinión.