El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió que las autoridades enfrenten el crimen organizado con estrategias que no pongan en peligro la vida de policías ni de civiles, tras la megaoperación policial más mortal en la historia reciente del país, que dejó al menos 119 fallecidos.
El mandatario insistió en la necesidad de un trabajo coordinado entre las fuerzas de seguridad que ataque la estructura central del narcotráfico.
Lula rechaza al crimen organizado tras operativo mortal en Río
“Precisamos un trabajo coordinado que alcance a la columna vertebral del tráfico sin poner a policías, niños y familias inocentes en riesgo”, señaló el jefe de Estado.
Contexto: la operación más mortal en Brasil
La declaración del presidente ocurre tras una megaoperación policial que dejó más de un centenar de muertos en diversas regiones del país. El hecho ha desatado un intenso debate sobre el uso de la fuerza y el respeto a los derechos humanos en las acciones de seguridad pública.
Las autoridades brasileñas aseguran que los operativos buscan desmantelar redes criminales dedicadas al narcotráfico, pero organismos de derechos humanos han exigido investigaciones independientes ante el elevado número de víctimas.






