Al menos 108 personas murieron en la represión de Irán de más de tres semanas de protestas en todo el país, desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini, dijo la oenegé Iran Human Rights (IHR), con sede en Oslo. Las fuerzas de seguridad iraníes también mataron a al menos otras 93 personas durante otros enfrentamientos ocurridos en la ciudad de Zahedán, en la provincia suroriental de Sistán Baluchistán, detalló IHR en un comunicado.
La violencia en Zahedán estalló el 30 de septiembre durante unas protestas que surgieron después de que una adolescente denunciara que un comandante de la policía de la región la había violado.
Los grupos de defensa de los derechos humanos también expresaron su preocupación el martes por el alcance de la represión en Sanandaj, la capital de la provincia del Kurdistán, en el oeste de Irán, de donde era oriunda Amini.
El IHR indicó que su investigación sobre el alcance de la "represión" en el Kurdistán iraní se había visto obstaculizada por las restricciones de internet y advirtió de una "inminente represión sangrienta" contra los manifestantes en esa provincia del oeste del país.
El grupo dijo que las fuerzas de seguridad iraníes habían detenido a muchos niños que protestaban en las calles y en las escuelas en la última semana.
Asimismo, IHR destacó que su cifra también excluía las seis muertes que supuestamente se produjeron durante las protestas dentro de la prisión central de Rasht, en el norte de Irán, el domingo, ya que todavía estaba investigando el caso.





