La defensa del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por golpismo, solicitó a la Corte Suprema su autorización para salir de la cárcel y someterse a dos cirugías de urgencia, argumentando un deterioro significativo en su estado de salud. Así consta en documentos judiciales obtenidos por AFP.
La defensa también reiteró la solicitud de que el exmandatario pueda cumplir su condena en casa por razones humanitarias, petición que ya habían presentado semanas atrás.
Dos cirugías urgentes: hipo persistente y hernia inguinal
Bolsonaro, de 70 años, requiere dos procedimientos quirúrgicos, según el informe médico presentado:
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Bloqueo anestésico del nervio frénico, para tratar episodios severos de hipo.
Reparación de una hernia inguinal.
Ambas cirugías necesitan hospitalización de 5 a 7 días bajo anestesia general.
El exmandatario presenta secuelas permanentes de la puñalada en el abdomen que sufrió en 2018, lo que le ocasiona reflujo, crisis de hipo, falta de aire y desmayos.
Condenado por conspiración golpista
El líder ultraderechista fue declarado culpable en septiembre de 2024 por conspirar para impedir la toma de posesión de Luiz Inácio Lula da Silva tras perder las elecciones de 2022.
A finales de noviembre fue ingresado en una dependencia policial en Brasilia. La entrada se adelantó algunos días porque, según la investigación, Bolsonaro intentó dañar su tobillera electrónica mientras estaba en arresto domiciliario preventivo.
Condiciones de reclusión y visitas familiares
Bolsonaro permanece retenido en una habitación pequeña equipada con frigobar, aire acondicionado y televisión.
Tiene derecho a visitas breves de su esposa e hijos dos veces a la semana.
La defensa del exmandatario enumeró ante el juez las múltiples cirugías a las que ha sido sometido desde el atentado de 2018, la más reciente en abril de este año.
Recursos pendientes ante la Corte Suprema
Los abogados aún esperan la respuesta a un recurso presentado a finales de noviembre que pide la nulidad del juicio.
La Corte Suprema ya había rechazado por unanimidad un primer recurso, dando por cerrado el periodo de apelaciones.






