Internacionales Internacionales -  29 de junio de 2026 - 06:48

Crisis de Ormuz reducirá producción agrícola y subirá precios, también en 2027

El conflicto en Ormuz y el encarecimiento de la energía y fertilizantes golpean al sector agrícola mundial

AFP
Por AFP

La guerra en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz han provocado una escalada en los precios de la energía y los fertilizantes, generando un fuerte impacto en el sector agrícola global. Según un nuevo informe de perspectivas agrícolas elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la producción de alimentos caerá en los países más vulnerables mientras los precios continuarán en aumento.

Caída de la producción agrícola en países pobres y emergentes

De acuerdo con las proyecciones, la producción de cereales en los países de bajos ingresos disminuirá un 2,3 % en 2026 y un 1,7 % en 2027.

En los países de ingresos medios, la reducción oscilará entre el 1 % y el 2 %, mientras que en las economías desarrolladas la caída será inferior al 1 %.

La OCDE y la FAO explican que esta brecha responde a la mayor vulnerabilidad de los países pobres frente al encarecimiento de la energía y, especialmente, de los fertilizantes, cuyo acceso y almacenamiento es más limitado.

Suben los precios de alimentos básicos a nivel global

El informe también proyecta un aumento sostenido en los precios de los principales productos agrícolas:

  • Trigo: +4,5 % en 2026 y más de 7 % en 2027
  • Maíz: +3 % en 2026 y cerca de 7 % en 2027
  • Arroz: más de 4 % en 2026 y 3 % en 2027
  • Carne de ternera: +1,5 % en 2026 y 2,5 % en 2027
  • Carne de cerdo: casi 2 % en 2026 y 4 % en 2027
  • Carne de pollo: 3 % en 2026 y cerca de 5 % en 2027

Este incremento se asocia al encarecimiento de la energía, que sería un 33 % superior en 2026 y un 10 % más alto en 2027 respecto a escenarios previos, así como al aumento del precio de los fertilizantes, que subirían un 29 % en 2026 y un 17 % en 2027.

Impacto desigual: países pobres, los más afectados

El estudio advierte que el alza de costos reducirá el uso de fertilizantes y provocará ajustes en la producción agrícola y en los patrones de consumo.

En los países de bajos ingresos, esto se traducirá en una contracción del consumo de alimentos, especialmente de productos de origen animal, lo que podría derivar en dietas más económicas y menos diversificadas.

En contraste, en los países de renta media y alta el consumo alimentario se mantendría relativamente estable.

Perspectiva a 2035: crecimiento, pero con desigualdades persistentes

Más allá del impacto inmediato del conflicto, la OCDE y la FAO proyectan que la producción agrícola mundial crecerá un 13,3 % hacia 2035, alcanzando un valor estimado de 4,01 billones de dólares.

El crecimiento será mayor en el sector de producción animal (+15,1 %), seguido del vegetal (+12,5 %) y la pesca y acuicultura (+11 %).

Sin embargo, las brechas entre regiones persistirán. Los ingresos de los agricultores, actualmente en promedio de 3.800 dólares anuales, aumentarán un 9 % globalmente, aunque con fuertes desigualdades:

  • Países ricos: de 21.100 dólares a 22.155 dólares en 2035
  • Países pobres: de 930 dólares a unos 1.100 dólares

Comercio agrícola global y liderazgo de América Latina

El informe también señala que el comercio internacional de alimentos se mantendrá estable en torno al 22-23 % del total de la producción global.

América Latina y el Caribe, liderados por Brasil, Argentina y Paraguay, seguirán siendo la principal región exportadora de productos agrícolas.

Por su parte, los mayores importadores serán países en desarrollo del sur y sudeste de Asia, entre ellos India, Indonesia, Filipinas, Malasia, Tailandia y Vietnam.

En África subsahariana, las importaciones de alimentos básicos podrían aumentar un 55 % hacia 2035, mientras que en Oriente Medio y el norte de África el incremento sería del 34 %.

Emisiones agrícolas al alza pese a mejoras de productividad

A pesar de los avances en eficiencia y producción, el informe advierte que las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agrícola aumentarán un 6,5 % hacia 2035, lo que plantea nuevos desafíos para la sostenibilidad global del sistema alimentario.

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