El empresario y fundador de Grupo Decolosal, Guillermo Villarreal, recordó en el programa Enfoque Crítico la evolución de su empresa desde una operación basada completamente en procesos artesanales hasta una industria apoyada en tecnología, y destacó el papel que mantiene el capital humano en medio de los cambios del mercado laboral y el empleo.
“Poco a poco fuimos evolucionando con la confianza de los clientes, por supuesto todos locales, y llegamos a tener 250 trabajadores, no siempre permanentes, pero seguramente que si cogemos eso como un promedio es un buen número”, señaló.
En esa etapa, los procesos eran completamente manuales y dependían de trabajadores con formación en el oficio de la ebanistería.
“Todos artesanales, todo artesanal, todo manual, basado en mano de obra calificada de la ebanistería”, explicó. El mercado al que se dirigía la producción era el panameño.
Sobre la manera en que la empresa logró darse a conocer inicialmente, Villarreal destacó la satisfacción de los clientes como una de las principales estrategias.
“Yo creo que es la mejor estrategia es dejar los clientes contentos. Un cliente satisfecho siempre te trae nuevos clientes”, afirmó.
El empresario también recordó que, al hablar con emprendedores, suele explicar que es posible comenzar una empresa sin grandes recursos.
“Cuando surge la pregunta cómo hacer empresas sin capital, yo les digo que yo hice empresa con el capital más barato del mercado”, manifestó.
La formación y los valores
Villarreal señaló que buena parte del personal que se incorporaba a la empresa provenía de escuelas vocacionales.
“Normalmente venían sobre todo los ebanistas de escuelas vocacionales, como el Instituto Don Bosco, quizás algunos de arte y oficio”, indicó.
Sin embargo, sostuvo que la formación técnica no era el único criterio para seleccionar a los trabajadores. “Fuimos muy cuidadosos en seleccionar gente también, no solamente con capacidades técnicas, sino con valores éticos y morales”, agregó.
A su juicio, encontrar personas con competencias psicosociales puede representar un desafío mayor que conseguir trabajadores con conocimientos técnicos.
“El entorno conspira a veces contra los valores éticos y morales, sin embargo, siempre es bueno separar la espiga de la paja”, expresó.
Villarreal considera que las oportunidades y el ejemplo de los líderes pueden generar cambios positivos dentro de una organización.
“Yo creo que la gente, si se le da la oportunidad para ser mejores, y uno enseña con el ejemplo, es más fácil liderizar cambios en sentido positivo”, sostuvo.
Sobre su propia forma de dirigir, agregó: “Yo hago un tipo de industria que rompe paradigmas, y para poderlo lograr lo tengo que hacer de alguna manera con gente que piense como yo”.
Tecnología y confianza de los clientes
El empresario también explicó que la tecnología se ha convertido en un elemento fundamental para responder a las exigencias de grandes clientes internacionales.
Grupo Decolosal trabaja bajo certificación ISO 9001 y, según Villarreal, debe cumplir una serie de requisitos para poder participar en proyectos de grandes cadenas hoteleras internacionales.
“Somos una empresa que solo trabaja con materiales o manos de obra renovables. Cumple con todas las leyes y con responsabilidad social empresarial. Si no, ni siquiera te invitan”, afirmó.
Explicó que cumplir con estos estándares es indispensable para aspirar a contratos con cadenas como Marriott, Hyatt, Four Seasons y Ritz Carlton.
“No importa si tú tienes la capacidad de la entrega y el precio. Si no cumples esos requisitos previos, no eres invitado a hacer un Marriott, un Hyatt, un Four Seasons, cualquiera de estas cadenas internacionales, un Ritz Carlton”, señaló.
Para Villarreal, la tecnología y las herramientas utilizadas en la fábrica también forman parte de la confianza que se construye con los clientes.
“Esos clientes que te firman una orden de 3 millones de dólares o 2 millones de dólares, vienen a la fábrica y en una hora, hora y media, te dicen dónde firman”, relató.
“Y eso solamente se logra con una fábrica, con la tecnología, con las herramientas que le dan la confianza al cliente y ven la motivación de nuestros colaboradores”, añadió.
Las crisis y la defensa del empleo
Al recordar los parones registrados en Panamá durante 2022 y 2023, Villarreal afirmó que su empresa llegó a estar completamente cerrada.
“Cerrado, cerrado 100%, ayudando a los trabajadores porque no nos dejaban operar, con truques, ayudas económicas y una lealtad de parte y parte que nadie perdió el empleo cuando volvimos a trabajar”, recordó.
Para el empresario, la protección del personal debe ser una prioridad incluso en momentos de crisis.
“El capital humano es tan o más costoso o más importante que el comprar de una máquina por sofisticada que sea, la gente es primero”, enfatizó.
Emprender también implica enfrentar el fracaso
Villarreal aconsejó a quienes consideran emprender mantener la confianza en su proyecto y estar preparados para enfrentar tanto los periodos de crecimiento como las crisis.
“Lo que no hay que hacer es dejar de consolidar en uno mismo la seguridad de que sí se puede”, sostuvo.
También advirtió que emprender implica asumir los momentos difíciles.
“Cuando uno toma la decisión de emprender es para defenderlo en las vacas flacas y en las vacas gordas”, dijo.
En ese sentido, consideró que el fracaso puede formar parte del proceso empresarial.
“Yo diría que el fracaso siempre es parte del éxito de una gestión porque aprende uno y tomarlo como una experiencia para aprender y no para volverse a dar con la misma piedra”, expresó.
Villarreal recordó que ha enfrentado crisis como la invasión y la pandemia, además de otros periodos de menor demanda.
“Siempre hay crisis y caídas de demanda interna”, afirmó.
Frente a esos escenarios, planteó la exportación como una vía para sostener el empleo y mantener la actividad empresarial.
“Por eso yo exporto porque creo que la regla de salvar empleo es exportando porque cuando un país cae el de uno cae el otro sube y en ese balance y en esa ecuación uno puede mantener una empresa eficiente siempre y cuando sea de calidad mundial o de clase mundial”, concluyó.




