La nueva administradora del Canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta, asume el mando de la vía interoceánica con una agenda cargada de decisiones estratégicas. Para el exadministrador Jorge Luis Quijano, el principal desafío es uno que no puede esperar: garantizar el agua para el Canal y para el país.
Río Indio: una decisión que ya no puede postergarse
Quijano coincide con Marotta en que Río Indio debe estar entre las primeras prioridades de su administración. El proyecto busca ampliar la disponibilidad de agua para el Canal y, al mismo tiempo, contribuir al abastecimiento de la población.
El exadministrador sostiene que el problema era previsible y que Panamá pudo haber actuado antes. “Estoy convencido de que hubo decisiones políticas”, afirmó al ser consultado sobre las razones que habrían retrasado el proyecto.
Según Quijano, desde finales de 2019 y durante los años siguientes ya existían señales suficientes para acelerar la búsqueda de una solución.
¿Se pudo evitar el retraso?
El exadministrador también cuestionó decisiones relacionadas con la delimitación de la cuenca del Canal y recordó que desde 2006 existían estudios que advertían sobre los escenarios que hoy enfrenta la vía interoceánica.
A su juicio, Panamá tenía la posibilidad de avanzar con mayor anticipación en la solución del problema hídrico. Ahora, la tarea está en manos de la nueva administración.
La negociación con las comunidades será clave
Uno de los mayores desafíos de Río Indio será lograr acuerdos con las familias que viven o poseen terrenos en las áreas que podrían verse afectadas por el proyecto.
Quijano considera acertado que el Canal negocie directamente con cada núcleo familiar, porque las necesidades no son iguales. “Cada persona tiene una necesidad distinta”, explicó.
El exadministrador también destacó que las soluciones no deberían limitarse a una compensación económica. Entre las alternativas mencionó reubicación, vivienda, electricidad y agua potable.
Y lanzó un voto de confianza “El Canal lo que promete lo hace. Y en manos de Ilya me siento totalmente confiado de que ella va a cumplir esa promesa.”
Marotta recibe proyectos que no definió
Pero el agua no es el único desafío. La nueva administradora también tendrá que evaluar proyectos relacionados con puertos, gasoductos y diversificación de negocios.
Aquí aparece una de las principales preocupaciones de Quijano: Marotta deberá tomar decisiones sobre iniciativas que comenzaron a definirse antes de su llegada al cargo. El exadministrador considera necesario que la nueva jefa del Canal conozca a profundidad los estudios económicos antes de comprometer recursos. “¿Y dónde están los números?”, cuestionó.
Para Quijano, hacer públicos esos análisis permitiría conocer la rentabilidad, los riesgos y la conveniencia de cada proyecto.
El dilema de los puertos
Otro frente está en el negocio portuario. Panamá tiene actualmente los puertos de Balboa y Cristóbal, mientras se plantean nuevos proyectos en Telfers y Corozal, además de la operación de Margarita.
La pregunta, según Quijano, es si existe suficiente capacidad de mercado para sostener cinco grandes puertos. Su respuesta es contundente: “Yo creo que no hay esa capacidad para cinco puertos a la vez.”
Quijano no descarta la necesidad de aumentar la capacidad portuaria de Panamá. El punto, explica, es coordinar la ejecución de los proyectos.
El reto: coordinar al canal con el gobierno
Para el exadministrador, la nueva gestión tendrá que definir una estrategia conjunta con el Gobierno para determinar qué proyectos deben avanzar primero y cuáles podrían generar competencia o sobreoferta.
El caso de los puertos de Balboa y Cristóbal añade otra capa de complejidad, debido a las disputas y procesos pendientes. Por eso, considera que no basta con anunciar nuevas inversiones: hay que establecer una secuencia y una estrategia nacional.




