La Zona Franca Pesquera del Pacífico, ubicada en Tanara, distrito de Chepo en Panamá, continúa fortaleciendo su capacidad productiva y exportadora, con aproximadamente 300 mil libras semanales de pescado congelado procesado y operaciones dirigidas hacia mercados de América, Europa y Asia.
La zona franca está integrada por empresas como Corporación Pesquera del Istmo, Biorenewal Rendering y Servicios Francos, dedicadas al procesamiento de productos pesqueros, aprovechamiento de subproductos y desarrollo de servicios comerciales.
El gerente administrativo de la Zona Franca Pesquera del Pacífico, Edgardo Pérez, explicó que el proyecto está orientado a facilitar la instalación de empresas vinculadas con la adecuación, procesamiento y transformación de productos para su posterior comercialización, en este caso el pescado y derivados.
“Nuestras operaciones incluyen el ingreso de materia prima, tanto importada como proveniente del mercado local, para su procesamiento y transformación, con miras a su posterior exportación hacia diferentes mercados internacionales”, señaló.
Tecnología y sostenibilidad
La operación también incorpora tecnología y sostenibilidad. Corporación Pesquera del Istmo cuenta con túneles de congelación de alta tecnología y avanza en la incorporación de paneles solares para aprovechar fuentes renovables de energía.
Por su parte, Biorenewal Rendering desarrolla un modelo de economía circular mediante la recolección de residuos generados por plantas procesadoras de pescados y mariscos, que posteriormente son transformados en harina y aceite de pescado, generando nuevos productos con valor comercial y reduciendo el impacto ambiental.
La administradora, Yariela Castillo destacó además el impacto social del proyecto, señalando que aproximadamente el 70% de la fuerza laboral está conformada por mujeres, junto con acciones de responsabilidad social y apoyo a centros educativos de la comunidad de Tanara.
Como parte de sus planes de crecimiento, la administración proyecta ampliar la zona franca en aproximadamente una hectárea y media, con el objetivo de atraer nuevas empresas, incrementar su capacidad comercial y generar más oportunidades de empleo.
El proyecto fue autorizado por el Consejo de Gabinete en septiembre de 2025, con una inversión superior a B/.10.8 millones, orientada al desarrollo de actividades pesqueras y acuícolas con valor agregado. Esta decisión fue respaldada por medio del Régimen Especial de Zonas Francas (Ley 32 de 2011).




