La sequía asociada al fenómeno de El Niño podría dejar a unos 16 millones de personas en América Latina en situación de inseguridad alimentaria, debido al impacto que las condiciones climáticas están teniendo sobre los cultivos y los medios de vida de millones de familias.
El Niño amenaza la seguridad alimentaria
“En esta región (latinoamericana) hablamos de 16 millones de personas que probablemente van a sufrir inseguridad alimentaria como consecuencia del impacto de El Niño”, señaló Savelli a la AFP.
La funcionaria calificó la situación como “bastante preocupante” y advirtió que el actual episodio podría convertirse en uno de los fenómenos de El Niño más fuertes de la historia reciente.
El fenómeno climático eleva las temperaturas de la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, generando alteraciones en los patrones de viento, presión atmosférica y lluvias a escala global.
Estas modificaciones pueden provocar sequías prolongadas en algunas regiones y lluvias intensas en otras, afectando directamente la producción agrícola y el acceso a alimentos.
Honduras, uno de los países más afectados
Honduras enfrenta actualmente una situación crítica. Desde agosto, cerca del 80 % de su territorio permanece en alerta debido a la sequía, agravada por los efectos de El Niño.
La falta de lluvias representa una amenaza especialmente grave para las comunidades rurales que dependen de la agricultura para obtener alimentos y generar ingresos.
Savelli advirtió que las consecuencias podrían prolongarse incluso después de que mejoren las condiciones climáticas.
Panamá y El Salvador también enfrentan los efectos de El Niño
Honduras no es el único país centroamericano afectado. El Salvador y Panamá también se han declarado en emergencia para hacer frente a las consecuencias del fenómeno climático.
Una de las zonas que concentra mayor preocupación es el Corredor Seco Centroamericano, una extensa franja que atraviesa sectores de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Esta región es particularmente vulnerable a los fenómenos climáticos extremos debido a sus condiciones de aridez y a la alta dependencia de las comunidades de las actividades agrícolas.
El PMA amplía la asistencia humanitaria
Ante el deterioro de las condiciones, el Programa Mundial de Alimentos desplegó desde abril asistencia humanitaria en América Latina para atender a las poblaciones afectadas por El Niño.
Entre las medidas implementadas se encuentran la entrega de raciones de alimentos y apoyo financiero dirigido a productores que han sufrido pérdidas.
Sin embargo, Savelli reconoció que los recursos disponibles no son suficientes para cubrir todas las necesidades.
“Las necesidades van más allá de lo que tenemos en nuestros bolsillos”, sostuvo la representante regional del PMA.







