El Banco Mundial proyecta que Panamá crecerá 3.9% en 2026, ubicándose como la tercera economía de mejor desempeño en América Latina y el Caribe. Aunque la cifra sigue siendo positiva, refleja una revisión a la baja frente a estimaciones previas, influida por la incertidumbre internacional y las tensiones en Medio Oriente.
Economistas coinciden en que el reto ahora es sostener ese crecimiento: plantean atraer más inversión extranjera, dinamizar sectores rezagados y fortalecer la diversificación económica para reducir la vulnerabilidad ante choques externos.
"Tenemos que ver el crecimiento un poquito más allá de cuánto crecemos, tratar de diversificar la economía, diversificar es también fortalecer los otros sectores económicos, principalmente aquellos sectores que generan un efecto multiplicador, como por ejemplo la construcción. También necesitamos mirar y fortalecer la inversión en el interior, porque de esta manera estamos mejorando las actividades agroindustriales, el agro y el turismo, que también son importantes para crecer", enfatizó el economista Luis Morán.
En medio de un entorno global incierto, el desafío para Panamá no solo será crecer, sino lograr que ese crecimiento sea más sólido, inclusivo y sostenible en el tiempo.





