Félix Paz sostuvo que su designación como defensor adjunto de la Defensoría del Pueblo se fundamentó en su experiencia profesional y formación académica en derechos humanos, y descartó cualquier influencia política en el proceso de nombramiento dentro de la institución.
El funcionario detalló que entre sus responsabilidades se encuentran participar en la planificación de políticas institucionales, suplir a la defensora cuando sea necesario y asumir funciones delegadas para fortalecer el trabajo de la entidad.
Sobre el papel de la Defensoría del Pueblo, sostuvo que la institución debe actuar con apego a la Constitución y a los principios de igualdad y no discriminación, atendiendo las denuncias ciudadanas relacionadas con posibles vulneraciones de derechos fundamentales.
Paz también defendió la necesidad de fortalecer la presencia de la Defensoría en los distintos problemas que afectan a la población y aseguró que la nueva administración busca acercarse a las necesidades de los ciudadanos.
Cuestionamientos en torno a su designación
Consultado sobre cuestionamientos que vinculan su nombramiento con haber ejercido la defensa legal del expresidente Ricardo Martinelli, negó cualquier injerencia política y aseguró que la decisión fue tomada exclusivamente por la defensora Angela Russo.
Paz destacó además su formación académica en Panamá y Estados Unidos, así como su experiencia docente y profesional en temas relacionados con derechos humanos, debido proceso y derecho constitucional.



