El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y el de República Dominicana, Luis Abinader, coincidieron este miércoles en que las zonas libres de impuestos son un motor clave para el desarrollo, libertad y progreso económico a nivel global de la mano de las nuevas tecnologías.
El mandatario panameño apostó, además, por la unión ante los desafíos sobre el comercio a debatir en ese encuentro: "Son estos espacios los que potencian las coincidencias desde distintas perspectivas para llegar a conclusiones con una mejor base técnica, cultural y moral, lo que es un gran logro en un mundo tan fragmentado".
"Estos desafíos están ligados a la formación técnica de la mano de obra local, a la visión emprendedora, a la transición liderada por la inteligencia artificial, a las prácticas sostenibles y la armonía entre el desarrollo empresarial y la biodiversidad", continuó.
Panamá alberga unas 16 zonas francas activas, entre ellas la Zona Libre de Colón (ZLC), la más grande del continente americano, con más de 3.000 empresas y siendo clave para el producto interno bruto (PIB) del país, ademas de otras siete áreas libres de impuestos en desarrollo.
Por su parte, el presidente dominicano argumentó que las zonas francas en su país atraviesan una "nueva etapa" marcada por el aumento de la calidad de la actividad económica al avanzar hacia una producción más "sofisticada".
Tecnología e innovación
"Hemos avanzado hacia la transferencia de tecnología, la innovación y la sofisticación productiva hacia un modelo que no solo produce más, sino que produce mejor" señaló Abinader en sus palabras dirigidas a explicar el "modelo exitoso" de las zonas francas en República Dominicana.
Así, sostuvo que el sistema dominicano integra "talento, el conocimiento y las capacidades industriales" enfocado en "crecer con valor, con inteligencia y con sostenibilidad" con manufactura avanzada, integración logística e inteligencia artificial de semiconductores e "industria 4.0".
"Hoy nuestras zonas francas no solo producen bienes, producen soluciones, innovación y valor agregado. Y lo hacen integrándose en cadenas de suministros cada vez más sofisticadas donde la calidad, la precisión y la confiabilidad son determinantes. Eso es lo que define nuestra transformación, lo que nos posiciona y nos proyecta hacia el futuro", declaró Abinader.
Las zonas francas han creado 200.134 empleos directos en República Dominicana, su máximo histórico, consolidándose como uno de los principales motores de crecimiento económico y social del país y uno de los ecosistemas industriales más dinámico y confiable del hemisferio, según información oficial.
Uno de los objetivos de ese congreso es examinar cómo las zonas francas pueden fortalecer su papel como motores de diversificación económica, desarrollo industrial e integración regional.




