La presidenta de la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC), Laura DiBella, aseguró que las recientes tensiones entre China y Panamá, tras la salida de un conglomerado chino de la operación de puertos cercanos al Canal, están generando efectos en el transporte marítimo mundial.
Fallo del Supremo de Panamá cambió el control portuario
El conflicto se originó luego de que la Corte Suprema de Justicia de Panamá anulara el pasado 30 de enero la concesión otorgada a Panama Ports Company (PPC), filial del conglomerado hongkonés CK Hutchison.
Tras el fallo, el Estado panameño asumió el control de los puertos de Balboa (Pacífico) y Cristóbal (Atlántico), entregando su operación temporal a nuevos actores del sector marítimo global.
La administración fue asignada a APM Terminals, filial de la danesa Maersk, y a Terminal Investment Limited (TiL), vinculada a Mediterranean Shipping Company (MSC), por un período de hasta 18 meses.
China responde con medidas contra Panamá
De acuerdo con la FMC, el Gobierno chino reaccionó convocando a representantes de las navieras Maersk y MSC a reuniones de alto nivel en Pekín.
Además, la naviera estatal COSCO suspendió sus servicios en el puerto de Balboa y desvió sus operaciones, lo que representa un cambio significativo en las rutas comerciales.
DiBella también denunció que China ha incrementado las detenciones de buques con bandera panameña en sus puertos, superando los estándares habituales bajo el argumento de controles portuarios.
Impacto en el comercio de EE.UU. y la cadena global
La funcionaria estadounidense advirtió que estas acciones podrían tener consecuencias estratégicas para Estados Unidos, ya que una parte considerable del comercio de contenedores del país se transporta en buques con bandera panameña.
Panamá cuenta con el mayor registro de naves del mundo, con más de 8.700 embarcaciones que representan 235,6 millones de toneladas de registro bruto, lo que refuerza su papel clave en el comercio marítimo global.
FMC sigue de cerca la situación en el Canal de Panamá
La Comisión Marítima Federal reiteró que está monitoreando de cerca los acontecimientos relacionados con las terminales cercanas al Canal de Panamá y las medidas adoptadas por China.
DiBella enfatizó que cualquier acción que retrase o impida el tránsito de buques afecta la fiabilidad de la cadena de suministro internacional, un aspecto crítico para la economía estadounidense.
Presiones geopolíticas y disputa internacional
El fallo contra PPC se produjo en medio de presiones tanto de Estados Unidos como de China. Washington había manifestado preocupación por la influencia china en el Canal, mientras que Pekín reaccionó ante los cambios en la concesión.
La situación se intensificó luego de que China bloqueara la venta de activos portuarios de CK Hutchison a un consorcio liderado por BlackRock, que incluía terminales en Panamá.
Arbitraje internacional y millonaria disputa
Por su parte, Panama Ports Company y CK Hutchison han calificado la toma de los puertos como “ilegal” y anunciaron la ampliación de sus reclamaciones contra el Estado panameño en instancias de arbitraje internacional.
Las demandas ya superan los 2.000 millones de dólares, en un conflicto que podría prolongarse y seguir generando repercusiones en el comercio marítimo global.