Panamá reporta un crecimiento económico envidiable, pero en el proceso ha descuidado algo básico: la salud de su gente y por ende tiene que enfrentar en este 2026 el desafío de garantizar un sistema de salud eficiente y accesible para todos sus ciudadanos.
La atención primaria de salud es considerada la piedra angular de cualquier sistema sanitario eficiente. Es el primer punto de contacto que tiene un individuo con el sistema de salud y, por tanto, su fortalecimiento es prioritario. En Panamá, los recientes esfuerzos por consolidar las operaciones del Ministerio de Salud y la CSS reflejan el llamado hacia un enfoque más integrado, donde la salud preventiva, la promoción de estilos de vida saludables y el acceso a servicios básicos están en el centro de la estrategia.
En la península de Azuero arrancará un piloto abarcador que servirá de aprendizaje y de guía para los pasos administrativos que siguen. La digitalización de las historias clínicas y la creación de plataformas tecnológicas son ejemplos concretos de cómo la modernización puede facilitar un acceso más ágil y efectivo a la atención médica.
Integración en el sistema
Puedo entender la resistencia al cambio. Esta inicial resistencia cambiará en la medida que se invierta en la educación y el desarrollo profesional de los médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud elevando así los estándares de atención y fomentando un sentido de pertenencia y compromiso colectivo con la misión de cuidar la salud de la población.
La colaboración entre el MINSA y la Caja es también crucial para abordar de manera integral las inequidades en el acceso a servicios de salud en diferentes regiones del país. La articulación de esfuerzos y recursos permitirá que las comunidades más vulnerables reciban atención oportuna, garantizando así que todos los ciudadanos, independientemente de su situación socioeconómica, puedan acceder a los cuidados que merecen.
Campañas de prevención
Otra de las mejores prácticas que debemos implementar en 2026 es la promoción de campañas de salud pública centradas en la prevención de enfermedades crónicas y la educación sanitaria. Este enfoque no solo reduce la carga sobre el sistema de salud, sino que empodera a la población para tomar decisiones informadas sobre su bienestar. La salud no debe verse como usualmente hacemos: como la ausencia de enfermedad, sino como un estado de completo bienestar físico, mental y social.
Los esfuerzos de Panamá por consolidar las operaciones del Ministerio de Salud y la CSS representan un avance significativo en la búsqueda de una atención primaria de salud más efectiva y humana. Al centrar la atención en la integración de servicios, la capacitación de personal y la promoción de iniciativas de salud pública, el país da pasos firmes hacia un futuro en el que cada panameño pueda disfrutar de un acceso equitativo y de calidad a la atención médica. Este es el camino que aunque desafiante, es una inversión esencial en el bienestar de la nación, con el potencial de transformar vidas y comunidad.



