Miles de manifestantes salieron el sábado a las calles de Francia a protestar contra el pasaporte sanitario por vigesimotercera vez consecutiva, un día después de que el gobierno anunciara cambios en esta medida para incitar a la vacunación contra el covid-19.
Estas movilizaciones, que iniciaron a mediados de julio, comenzaron a desinflarse en agosto, tras un pico de 237.000 manifestantes.
El primer ministro, Jean Castex, anunció el viernes que el pasaporte sanitario se convertirá a principios de 2022 en un "pasaporte de vacunación" que será necesario para entrar en restaurantes, espacios culturales y de ocio.
Para acceder a esos lugares, ya no servirá un test negativo al coronavirus, como hasta ahora, sino que habrá que demostrar que se tiene el esquema de vacunación completo (o haberse curado del covid-19) y tener la dosis de refuerzo.
El conteo de la Dirección General de Salud francesa estima que más de 51 millones de personas completaron el esquema completo de vacunación (76,3%).
En Francia, el gobierno pidió a las alcaldías cancelar los conciertos y fuegos artificiales previstos para la noche de Año Nuevo. En París se anunció este sábado la anulación de celebraciones en los Campos Elíseos.
Francia ha vuelto a ordenar el "cerrojazo" en el Canal de la Mancha por el aumento de casos de la variante ómicron en el Reino Unido. El Gobierno galo ha anunciado que solo permitirá los viajes "esenciales" a los ciudadanos británicos, obligados además a someterse a someterse a pruebas del Covid y a guardar cuarentena aunque estén vacunados.
La autoridad de salud pública francesa contabilizó 58.536 nuevos casos de covid-19 en las últimas 48 horas.
En total, 121.418 personas murieron de covid-19 en Francia.



