Jimmy Carter dijo el jueves que Estados Unidos está experimentando un "resurgimiento de racismo" y pidió a líderes bautistas que incentiven cambios en sus iglesias y comunidades.
Antes de que Carter hablara, líderes de dos iglesias bautistas en Macon, Georgia, que solo las separa menos de una cuadra de distancia pero que tienen congregaciones racialmente diferentes, hablaron sobre sus alianzas. Carter dijo que esas relaciones eran "potenciales armas muy poderosas para establecer un ejemplo no solo entre los bautistas, no solo entre iglesias, sino también en las comunidades".
Carter, quien toda su vida ha sido bautista, dijo que los estadounidenses blancos se quedan quietos cuando ven discriminación o segregación, con miedo a perder su posición "privilegiada" en la sociedad. Dijo que eso equivale a aceptación de "discriminación y animosidad y odio y división".
Carter muchas veces habló sobre su fe durante su carrera política. Ahora de 91 años, continúa regalando su tiempo como maestro de escuela dominical varias veces al mes en una iglesia en su ciudad natal de Plains, Georgia.



