El fabricante aeronáutico estadounidense Boeing registró pérdidas en el segundo trimestre, causadas por cargos de 2.050 millones de dólares ligados a sus programas de modelos 787 y 747, así como una explosión de costos de su avión cisterna KC-46.
Sin embargo, la pérdida por acción ajustada de elementos excepcionales fue solamente 44 centavos, casi la mitad de lo anticipado por la media de los analistas (-92 centavos).
La cifra de negocios superó las expectativas y fue de 24.760 millones de dólares, un pequeño aumento de 0,86%, contra 24.040 millones anticipados por el mercado.
Ella fue impulsada por la división de aviación civil -que representó casi 71% de la cifra de negocios trimestral-, que registró un aumento de ingresos de 3,43% después de haber entregado 199 aparatos en el segundo trimestre (+1%) y registró otros 152 pedidos.



