La aspirante a liderar el Partido Popular, Zulphy Santamaría, afirmó que las recientes informaciones divulgadas por un medio digital sobre presuntos vínculos de aspirantes internos con actividades ilícitas deben ser investigadas con responsabilidad. Mencionó que el tema surge en pleno proceso de campaña y que corresponde al Ministerio Público confirmar o desmentir los señalamientos.
Explicó que la investigación, iniciada desde 2023, no es un hecho aislado y que, aunque desconoce la veracidad de las acusaciones, la sola aparición de estas versiones es motivo de inquietud para el colectivo. Reiteró que el Partido Popular ha sostenido una trayectoria transparente y que situaciones así pueden impactar su imagen.
“El partido popular siempre ha sido un partido limpio y nunca se había visto envuelto en este tipo de cargos”, recordó, destacando la importancia de resguardar la reputación institucional.
Los Caicedo, la verificación de la información y las reacciones internas
Santamaría señaló que los señalamientos involucran a la familia Caicedo, cuyos miembros habían manifestado interés en competir por la vicepresidencia y subsecretaría del partido. Indicó que inicialmente vio sus aspiraciones como parte del proceso democrático interno, pero la publicación de la investigación obligó a evaluar la situación con cautela.
Asimismo, rechazó versiones que la acusan de impulsar una campaña sucia, afirmando que la información no provino de ella. “Si está en mis manos proteger a mi partido de alguna infiltración de delincuencia, lo voy a hacer”, afirmó, subrayando que su postura busca salvaguardar al colectivo y no perjudicar a adversarios internos.
Ruptura política con Cirilo Salas y tensiones durante la campaña
La candidata también detalló la ruptura de un acuerdo político previo con Cirilo Salas. Y, aseguró que ambos habían pactado que él buscaría la Secretaría del partido mientras ella aspiraba a la Presidencia. No obstante, Salas se postuló a último momento para la presidencia, justo cuando Santamaría atravesaba un accidente doméstico que la mantuvo en observación médica.
Dijo que esta decisión generó tensiones dentro del colectivo y que, al confrontarlo, Salas argumentó que había decidido cambiar su rol dentro del proceso. Santamaría afirmó que nunca recibió aviso previo del cambio y que el hecho se suma al ambiente de incertidumbre interna.
Llamado a la responsabilidad y defensa de la integridad institucional
Santamaría reiteró que su prioridad es garantizar la transparencia del proceso interno y proteger la credibilidad del partido en un momento complejo. Sin embargo, sostuvo que cualquier aspirante debe someterse al escrutinio público y que las investigaciones deben clarificar los hechos sin presiones.
Enfatizó que la trayectoria del colectivo no debe verse comprometida por casos individuales y que la dirigencia debe actuar con prudencia para evitar que personas con posibles nexos con actividades ilícitas tengan acceso a puestos internos. Reafirmó que su intención no es dividir, sino fortalecer la institución en medio de un proceso electoral corto y sin regulaciones estrictas.



