El diputado Manuel Samaniego, de la bancada independiente de VAMOS, advirtió que el presupuesto general de la Nación para 2026, aunque es “fiscalmente responsable”, no garantiza que los recursos lleguen a las comunidades que más los necesitan.
“El ministro ya dijo que puede mover partidas entre instituciones, pero no aumentar el monto total. No estoy en contra de eso, pero me preocupa que de los 34 mil millones de dólares la cifra más alta en la historia del país gran parte se vaya a planillas y funcionamiento, y no a inversión en obras que impacten al ciudadano”, señaló Samaniego. “El ministro ya dijo que puede mover partidas entre instituciones, pero no aumentar el monto total. No estoy en contra de eso, pero me preocupa que de los 34 mil millones de dólares la cifra más alta en la historia del país gran parte se vaya a planillas y funcionamiento, y no a inversión en obras que impacten al ciudadano”, señaló Samaniego.
Centros de salud sin médicos ni equipos
El diputado explicó que mientras en sectores como salud y educación hacen falta doctores, medicamentos o escuelas en buen estado, los presupuestos de funcionamiento de los ministerios se mantienen altos, sin recortes significativos.
“En San Martín tenemos un nuevo centro de salud, pero sin médicos ni equipos porque no hay presupuesto para nombramientos. Eso es lo que no tiene sentido”, recalcó. “En San Martín tenemos un nuevo centro de salud, pero sin médicos ni equipos porque no hay presupuesto para nombramientos. Eso es lo que no tiene sentido”, recalcó.
Educación con escuelas deterioradas y poco presupuesto
Samaniego también cuestionó el manejo del cierre presupuestario adelantado por el MEF, que dejó proyectos “a medio palo”. Según dijo, programas como el IDAAN tuvieron que desviar fondos de obras a pago de cuentas, lo que frenó inversiones claves en agua potable.
Asignación de recursos
Sobre la Asamblea Nacional, aclaró que el presupuesto asignado para 2025 fue elaborado por la administración anterior y que, aunque se solicitaban 165 millones, finalmente se recortó a 90 millones de dólares.
“Sigue siendo mucho dinero, sobre todo cuando las planillas son abultadas y no se sabe quién realmente trabaja. Hemos propuesto proyectos como el antibotellas, pero hacen falta cambios más profundos”, aseguró. “Sigue siendo mucho dinero, sobre todo cuando las planillas son abultadas y no se sabe quién realmente trabaja. Hemos propuesto proyectos como el antibotellas, pero hacen falta cambios más profundos”, aseguró.
Finalmente, el diputado resaltó que sectores como el agropecuario y el agua potable deberían recibir prioridad, mientras que otros ministerios como Seguridad han usado ahorros en compras de equipos antidisturbios en lugar de destinar esos fondos a jubilaciones o necesidades más urgentes.
“Este es un presupuesto que cumple con las calificadoras internacionales, pero no con el ciudadano de a pie. El reto es reestructurar y priorizar la inversión sobre el gasto corriente”, concluyó. “Este es un presupuesto que cumple con las calificadoras internacionales, pero no con el ciudadano de a pie. El reto es reestructurar y priorizar la inversión sobre el gasto corriente”, concluyó.
EC MANUEL SAMANIEGO 1 OCTUBRE