La designación de Ventura Vega como ministro de Educación abrió nuevamente el debate sobre las prioridades del sistema educativo panameño y la necesidad de establecer una estrategia de largo plazo. El diputado de Vamos Luis Duke cuestionó que, desde 1990, los cambios de ministros de Educación no hayan estado acompañados de una transformación estructural del sistema.
Una reforma pendiente desde hace décadas
El diputado señaló que la legislación educativa vigente requiere una actualización profunda y recordó que desde su bancada se ha planteado una reforma a la ley educativa.
Según explicó, el país necesita discutir una transformación que incluya infraestructura escolar, formación docente, tecnología y las condiciones necesarias para que los estudiantes puedan aprender.
Esta es, a su juicio, una de las principales preguntas que debe responder la nueva administración del Ministerio de Educación.
Tecnología sí, pero con escuelas en condiciones
Duke, quien es ingeniero en sistemas de computación, reconoció que la tecnología será fundamental para preparar a los estudiantes frente a los cambios del mercado laboral. Sin embargo, cuestionó que se priorice la compra de equipos sin resolver primero problemas básicos de infraestructura.
Agua, baños, alimentación, conectividad y mantenimiento de las escuelas deben formar parte, según planteó, de una estrategia integral.
El diputado recordó además un antecedente: durante la gestión de Lucy Molinar entre 2012 y 2013, se destinaron más de $86 millones a la compra de laptops. Posteriormente, en 2015, fueron encontradas más de 20 mil computadoras almacenadas en una bodega.
Para Duke, este episodio demuestra que la tecnología debe incorporarse dentro de un plan educativo y no como una medida aislada.
¿Cuánto dinero se está ejecutando?
Otro de los datos señalados durante la entrevista está relacionado con la ejecución del presupuesto de inversión. De acuerdo con Duke, a mayo de 2026 se había ejecutado apenas 6.1% del presupuesto de inversión de las instituciones, mientras que posteriormente la ejecución habría alcanzado aproximadamente 24% en mayo y 37.5% en junio, según las cifras discutidas.
El planteamiento abre otra interrogante: ¿está el Ministerio de Educación utilizando de manera efectiva los recursos disponibles para atender las necesidades más urgentes?
Docentes y diálogo
Duke también pidió que se abra un espacio de diálogo con los docentes y se atiendan los conflictos pendientes. Entre los temas mencionados está la situación de más de 290 docentes destituidos, sobre quienes consideró necesario escuchar sus planteamientos y buscar respuestas.
El reto para Ventura Vega
Más allá de la designación, el nuevo ministro enfrenta una agenda amplia: infraestructura escolar, tecnología, docentes, ejecución presupuestaria y una eventual reforma educativa.
Para Duke, el desafío será pasar de las declaraciones a un plan estratégico con prioridades claras, recursos y resultados medibles.
La discusión apenas comienza, pero una pregunta queda sobre la mesa: ¿podrá el nuevo ministro convertir el cambio de administración en un verdadero cambio para la educación panameña?


