Desde muy temprano llegaron los funcionarios de la Contraloría General de la República a los despachos de los diputados independientes, en una diligencia que forma parte de la fiscalización del subsidio poselectoral. La primera verificación fue en la oficina del diputado Luis Duke.
"El día de hoy hemos recibido a la Contraloría para ese proceso de examen, que como bien ellos han explicado, es un proceso de verificación de los procedimientos que se están realizando para sugerir mejores prácticas a los diputados para el manejo de los fondos públicos. No es una auditoría como tal. Este diputado los ha recibido en el despacho porque este diputado no tiene nada que ocultar", dijo Duke.
El segundo objetivo de la fiscalización fue el despacho de la diputada Alexandra Brenes.
Sin persecución
Las verificaciones de la Contraloría surgen después de las críticas de la Coalición Vamos a las transferencias del Ejecutivo a algunas juntas comunales y alcaldías, bajo el mecanismo calificado como la descentralización paralela 2.0.
"Nosotros siempre hemos estado abierto a esos procesos, lo importante de esto es que es un mecanismo que no debe convertirse en una medida de presión por parte del ejecutivo o por parte del gobierno, una medida de persecución y de tomar represalias. Nosotros vamos a estar con puertas abiertas para rendir cuentas", agregó el diputado Lenin Ulate.
Los diputados independientes al salir electos tenían derecho al subsidio poselectoral, pero la mayoría tomó la decisión de donar 6 millones de dólares a la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT).



