La palabra que más se repite en San Miguelito es incertidumbre. Así lo resume Amed Rojas, representante del corregimiento Amelia Denis de Icaza, al referirse a la crisis en la recolección de basura y a los cambios repentinos en el manejo del servicio, ahora asumido por el Gobierno Central a través de la Autoridad de Aseo.
Falta de información y temor a la improvisación en San Miguelito
El representante confirmó que los concejales sostuvieron reuniones para fijar una postura común y que están a la espera de un encuentro con el director de la Autoridad de Aseo, Ovil Moreno, para conocer cuál es el plan real de recolección.
“Nosotros conocemos el territorio, los vecinos conocen el territorio, pero no sabemos cuál es el plan. Eso es lo preocupante”, advirtió Rojas, al insistir en que cualquier transferencia de funciones debe ir acompañada de trabajo, rendición de cuentas y respeto al proceso de descentralización.
Empresas en el limbo y respeto a los trabajadores
Uno de los puntos más delicados es la situación de las tres empresas que estaban en la fase final para encargarse temporalmente del servicio mientras avanzaba una licitación a largo plazo. Según Rojas, ni el Consejo ni la Alcaldía han logrado comunicarse con ellas tras el cambio de escenario.
Contraloría bajo la lupa
Rojas también se refirió a los rumores sobre supuestas presiones para favorecer nuevamente a la empresa Revisalud. Aunque dijo no poder confirmarlos, fue enfático en señalar que el rol del Contralor debe limitarse a fiscalizar los fondos públicos, no a fungir como intermediario entre empresas y autoridades electas.
Actualmente, la Contraloría no ha refrendado los contratos para la recolección temporal, lo que mantiene el servicio en pausa. Para el concejal, la fiscalización es necesaria, pero los tiempos no pueden ser indefinidos, sobre todo cuando los contratos ya habían pasado filtros previos.
Amelia Denis de Icaza: contención, pero no solución
En su corregimiento, la situación se ha logrado estabilizar parcialmente gracias al esfuerzo conjunto de la Junta Comunal, la Alcaldía, la Autoridad de Aseo y programas comunitarios. Aun así, Rojas fue claro: esto no debería ser la norma.
Respaldo a la alcaldesa, pero llamado a coordinar
Sobre las críticas a la gestión municipal, Rojas reconoció que la decisión tomó por sorpresa a la Alcaldía. No obstante, expresó respaldo a la alcaldesa Irma Hernández, a quien describió como una mujer firme y honesta, comprometida con convertir a San Miguelito en un distrito modelo en gestión de residuos.
Eso sí, dejó un mensaje directo: sin coordinación, no hay solución.



