INTERNACIONALES 24 de octubre de 2026 - 13:06

Nuevas protestas sociales recorren Francia entre tensiones y fuertes medidas de seguridad

Los museos parisinos del Louvre, Orsay y Picasso y la Ópera de París cerraron excepcionalmente tras las protestas.

Decenas de miles de personas participaron este sábado en multitudinarias protestas sociales en Francia, en un ambiente tenso, después que las autoridades, bajo presión por los disturbios de hace una semana, prohibieran algunas manifestaciones.

Nuevas protestas

El gobierno del presidente centroderechista, Emmanuel Macron, que abandonará el poder en mayo, prometió que sería "intransigente" para evitar nuevas escenas de caos como las vividas la semana pasada, que dieron la vuelta al mundo.

Muestra de la tensión, las fuerzas de seguridad dispararon gases lacrimógenos contra manifestantes en grandes ciudades como Lyon, Lille, Toulouse y Nantes, en su mayoría por protestas en zonas no autorizadas por las autoridades, constataron periodistas de AFP.

En total, entre 410.000 y casi 800.000 personas -según las autoridades y el sindicato CGT, respectivamente- participaron en las marchas, en su gran mayoría pacíficas, contra el encarecimiento de la vida y en apoyo a los estudiantes de liceo que reclaman mejores condiciones desde finales de septiembre.

En París, fueron entre 110.000 y 250.000, pese a que la prefectura de policía cambió el recorrido hacia una zona excéntrica a última hora.

Entre ellas estaba Léa Berthelot, una actriz de 26 años, que vestida con un gorro rojo y un traje blanco como Marianne -símbolo de la República francesa- entró en la manifestación a hombros, cantando el himno de la Marsellesa y ondeando la bandera tricolor nacional.

"En este momento estamos sufriendo un grave ataque contra nuestra libertad, ya sea nuestra libertad de manifestar. Se hace todo lo posible para disuadirnos de hacerlo, se nos priva de los lugares importantes, simbólicos de París", explicó a AFP.

Para retomar el control, las autoridades decretaron desde el lunes toques de queda nocturnos en barrios de las grandes ciudades y prohibieron manifestaciones, siempre y cuando no las pidan actores "legítimos", en palabras de Macron, como sindicatos.

Y, para las manifestaciones de este sábado, desplegaron 70.000 agentes, unidades de élite policiales y soldados de la misión de vigilancia Sentinelle, así como blindados de la gendarmería, helicópteros y drones.

Por el momento, "no ha habido incidentes importantes", indicó a inicios de la tarde el ministro del Interior, Laurent Nuñez, precisando que 135 personas fueron detenidas y se incautaron objetos como bolas de metal, fuegos artificiales e incluso una katana.

- Macron debe "ceder" -

El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O'Flaherty, instó a los países europeos sacudidos por protestas este sábado, como Francia, España, Italia y Albania, a respetar el derecho a manifestarse y a dar prioridad a la "desescalada".

Después de las protestas de la semana pasada, que sacaron a las calles a entre 550.000 y 800.000 personas, y las de este sábado, los chalecos amarillos, que sacudieron el primer mandato de Macron en 2018 y 2019, anunciaron una nueva movilización dentro de siete días contra una "deriva autoritaria".

Las principales centrales sindicales convocaron también una huelga general el 5 de noviembre, al considerar que el gobierno no responde a las preocupaciones sociales.

El líder de izquierda radical Jean-Luc Mélenchon llamó a Macron a "ceder" ante las reivindicaciones, porque, "después, no le quedará más que la puerta de salida".

El gobierno debe anunciar medidas para los estudiantes de liceo el lunes.

Maniesftaciones no autorizadas

Muchos de los desórdenes de la semana pasada se produjeron durante manifestaciones no autorizadas, que intentaron también acercarse a lugares estratégicos. Blindados de la gendarmería protegieron este sábado el Palacio del Elíseo, sede de la presidencia.

Las autoridades francesas acusaron de los disturbios a "grupúsculos de ultraizquierda" -antifascistas, anarquistas y anarco-autónomos-, a quienes se habrían sumado "delincuentes oportunistas", especialmente jóvenes y procedentes de los suburbios de ciudades, para saquear tiendas.

Ante las nuevas protestas, muchos comerciantes instalaron tablones de madera en las vitrinas de sus negocios, algunos no abrieron y otros estaban dispuestos a defender ellos mismos sus tiendas de eventuales pillajes. El pasado sábado, casi 3.000 se vieron afectadas en Francia.

Los museos parisinos del Louvre, Orsay y Picasso y la Ópera de París cerraron excepcionalmente.

En paralelo, unas 11.000 personas manifestaron también en Orleans contra el partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN), que celebra este fin de semana su congreso político entre fuertes medidas de seguridad. A seis meses de la elección presidencial, su líder Marine Le Pen encabeza los sondeos.

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