La exfiscal Maruquel Castroverde advirtió que la violencia doméstica y otras violencias van en aumento en Panamá, en un contexto de conflictividad social y fallas en la atención institucional. Señaló que las relaciones personales atraviesan una etapa compleja, influida por la tecnología y cambios sociales, lo que intensifica los conflictos dentro de los hogares.
Aumento de denuncias y subregistro de violencia doméstica
Castroverde destacó que las denuncias por delitos contra el orden jurídico familiar han ido en aumento. En 2025 se registraron 16,444 denuncias, frente a 15,536 en 2024, lo que representa un incremento significativo.
Sin embargo, advirtió que existe un alto subregistro, ya que muchas víctimas no denuncian por miedo, vergüenza o desconfianza en el sistema.
“Todavía hay una sensación de que acudir a denunciar no garantiza una solución”, afirmó.
Sistema saturado y procesos complejos
La exfiscal también señaló que el sistema enfrenta una alta carga de casos, lo que dificulta brindar atención adecuada a cada denuncia.
Indicó que un proceso por violencia doméstica puede tardar entre ocho meses y un año, mientras fiscales deben manejar múltiples expedientes simultáneamente.
A pesar de ello, destacó que los casos que llegan a juicio tienen una alta efectividad, con porcentajes de condena que pueden superar el 90%.
Causas estructurales de la violencia
Castroverde explicó que la violencia doméstica tiene raíces profundas en la formación familiar, roles tradicionales y dinámicas de poder dentro del hogar.
Subrayó la necesidad de fortalecer la educación en corresponsabilidad y equidad en las relaciones de pareja. “Construir familia es asumir responsabilidades en equipo”, afirmó.
Violencias más allá del hogar
La especialista también alertó sobre el aumento de otras formas de violencia, como el feminicidio, algunas vinculadas a contextos de vulnerabilidad y crimen organizado.
En ese sentido, hizo un llamado a reforzar la intervención del Estado y de la sociedad para prevenir estos escenarios.
Retos pendientes
Finalmente, Castroverde insistió en la necesidad de mejorar la atención a las víctimas, reducir la burocracia y fortalecer mecanismos alternativos de resolución de conflictos. “Hay que revisar qué está fallando y corregirlo de verdad”, concluyó.




