De cara al inicio del año académico 2026, la Universidad de Panamá proyecta una agenda centrada en el fortalecimiento de la educación superior, con programas internacionales y nuevos doctorados, mientras enfrenta un presupuesto reducido que podría afectar la admisión de estudiantes y el desarrollo institucional.
Este encuentro académico abarcará áreas como ciencias naturales, medicina, ciencias sociales, veterinaria y otras disciplinas estratégicas. Para esta edición, la universidad invitada será la Universidad de Granada, de España, que se suma a instituciones como Salamanca, Trieste y Córdoba, que han participado en años anteriores. Según Flores, este intercambio fortalece la calidad académica y posiciona a la Universidad de Panamá en redes internacionales de alto nivel.
A estas iniciativas se suma el lanzamiento del primer doctorado en Psicología del país y de la región centroamericana. El rector destacó que este programa responde a una necesidad creciente en el ámbito académico y profesional, y representa un avance significativo en la formación de investigadores y especialistas en el área de la salud mental.
Presupuesto condiciona admisión y crecimiento académico
El presupuesto asignado para el 2026 representa uno de los principales desafíos para la Universidad de Panamá, al ser inferior al del año 2025, una situación inédita en los 90 años de historia de la institución. Esta reducción obligaría a limitar la capacidad de admisión, con una proyección de entre 3.000 y 4.000 estudiantes menos para el próximo año académico.
Flores explicó que la falta de recursos impacta directamente la contratación de docentes, lo que condiciona la apertura de cupos en las distintas facultades. Detalló que durante el 2025 la universidad tuvo que cubrir el pago de alrededor de 200 profesores mediante fondos de autogestión, una medida extraordinaria que no podría sostenerse si el presupuesto continúa disminuyendo.
Las carreras de mayor demanda y relevancia nacional se encuentran entre las más afectadas. En medicina, por ejemplo, se reciben más de 3.200 aspirantes cada año, pero solo se pueden admitir cerca de 200 estudiantes. Escenarios similares se registran en odontología, veterinaria, farmacia y otras áreas, donde los cupos están determinados por la disponibilidad de docentes, laboratorios e infraestructura adecuada.
Auditorías refuerzan la transparencia institucional
En el ámbito administrativo, el rector informó que las auditorías realizadas por la Contraloría General de la República, tanto a proyectos específicos como a la gestión comprendida entre 2018 y 2024, no han arrojado hallazgos relevantes. Indicó que los procesos evaluados se encuentran en orden y que, en algunos casos, las empresas ejecutoras incluso han realizado trabajos adicionales a los contratados.
Flores subrayó que estos procesos de fiscalización son importantes para garantizar la transparencia en la administración universitaria, especialmente al encontrarse en la etapa final de su gestión. Reiteró que no aspirará a la reelección y que su interés es concluir su periodo con la certeza de que los recursos fueron manejados conforme a las normas vigentes.
Infraestructura, Ciudad Universitaria y relación con el Ejecutivo
Respecto a la infraestructura universitaria, señaló que los proyectos de mantenimiento y modernización están directamente ligados al presupuesto asignado. Explicó que iniciativas como la adecuación y modernización de instalaciones sanitarias, la ampliación de laboratorios y la mejora de edificios académicos requieren inversiones significativas que actualmente se ven limitadas por la disponibilidad de fondos.
En relación con el proyecto de Ciudad Universitaria, Flores lamentó que la propuesta presentada por la Universidad de Panamá no haya sido acogida por el Ejecutivo, pese a que varias facultades del área de Ciencias de la Salud habían manifestado su disposición a trasladarse a un nuevo complejo. Indicó que factores como el alto costo del proyecto, las limitaciones de transporte y el valor histórico del campus Octavio Méndez Pereira influyeron en la decisión.
El rector expresó su expectativa de que durante el 2026 se fortalezca la comunicación entre la Universidad de Panamá y el Gobierno Nacional, con el objetivo de establecer un diálogo que permita atender las necesidades de la comunidad universitaria y reforzar el papel de la institución en el desarrollo del país.



