La auditoría integral realizada al proyecto Mina de Cobre Panamá incluyó la revisión y análisis de 370 ítems, de los cuales ocho presentaron no conformidades, principalmente relacionadas con aspectos de reforestación y fauna, explicó Miguel Gutiérrez, consultor de SGS.
El consultor destacó que el análisis fue desarrollado bajo criterios técnicos y científicos, con base en la experiencia de SGS en este tipo de procesos.
Riesgos de drenaje ácido y generación de sulfuros
Uno de los aspectos abordados durante la auditoría fue el riesgo asociado a la generación de ácidos a partir de los sulfuros presentes en este tipo de operaciones mineras.
Gutiérrez señaló que se trata de un riesgo conocido y que, de acuerdo con lo observado durante la auditoría, existen mecanismos de control destinados a reducir su generación.
Explicó que los sulfuros pueden generar ácidos de manera natural y también como consecuencia de las actividades operativas, por lo que el control y seguimiento constituyen elementos fundamentales para reducir esa posibilidad.
Controles de pH para mantener la acidez bajo parámetros
El especialista también se refirió al contacto entre el agua y los sulfuros, un proceso que puede representar un riesgo de generación de drenaje ácido.
Según Gutiérrez, durante la auditoría se verificó la existencia de controles de pH y la utilización de cal para mantener los niveles de acidez dentro de los parámetros establecidos.
Añadió que, desde la evaluación realizada, los controles de pH de las aguas se encontraban funcionando adecuadamente.
Percolación de agua y riesgo de lixiviación
Otro de los elementos analizados fue la posibilidad de que la percolación del agua pueda generar procesos de lixiviación a largo plazo.
Gutiérrez explicó que la apertura del área de explotación incrementa la superficie que puede entrar en contacto con elementos capaces de generar drenaje ácido, razón por la cual considera necesario mantener controles permanentes.
“La potencialidad de generación de drenaje ácido” está identificada
El consultor señaló que la posibilidad de generación de drenaje ácido existe de manera natural, pero que determinadas actividades pueden incrementar esa potencialidad.
En ese sentido, sostuvo que la apertura del área de explotación aumenta la superficie de contacto y hace necesario aplicar medidas rigurosas de seguimiento y control.
SGS destaca rigurosidad técnica de la auditoría
Gutiérrez también defendió la metodología utilizada para realizar la evaluación del proyecto minero y destacó la experiencia internacional de SGS.
La auditoría, de acuerdo con lo explicado por el consultor, permitió identificar ocho no conformidades entre los 370 ítems revisados, con observaciones principalmente relacionadas con reforestación y fauna, mientras que los controles asociados al pH y al riesgo de generación de drenaje ácido fueron descritos como parte de las medidas implementadas para gestionar estos riesgos.






