El Sábado de Gloria es un día muy importante para el cristianismo y en la Semana Santa, previo al Domingo de Resurrección, en donde, de acuerdo a la Biblia, Jesús de Nazaret regresa a la vida tras tres días muerto. En este día, los creyentes conmemoran el tiempo en el que el mesías estuvo en el sepulcro después de su crucifixión.
En Panamá y en otros países de la región, los creyentes toman esta fecha para meditar en el luto, prepararse para el Domingo de Resurrección. Muchos guardan ayuno, realizan vigilias y oraciones, a modo de reflexión personal.
El Sábado de Gloria marca el fin de la Cuaresma, aquel período de 46 días que comienza con el Miércoles de Ceniza y finaliza en el Domingo de Resurrección, cuando los fieles celebran la victoria de la vida sobre la muerte, en donde también se recuerda el acto de Jesús: falleció en la cruz para salvar a la humanidad de sus pecados.
Costumbres del Sábado de Gloria
Una de las costumbres llevadas a cabo por los fieles de la iglesia es el uso del agua. En una celebración originada en la Edad Media, los creyentes acostumbran a mojar su cuerpo.
Según los textos de la Biblia, el Evangelio de Mateo cuenta cómo el cuerpo del Jesús de Nazaret fue depositado en una tumba nueva en el Sábado de Gloria. Los líderes religiosos de aquella época habrían exigido al gobernador romano, Poncio Pilato, una protección especial para el lugar donde descansarían los restos de Jesús, con el objetivo de que nadie profane su cuerpo y fingieran su resurrección.