NACIONALES Nacionales -  23 de marzo de 2026 - 13:47

Panameño Emanuel Ábrego, de girar carteles en la calle a la élite del sign spinning

Aunque el sign spinning suele percibirse como un empleo informal, el panameño insiste en que detrás existe una cultura que mezcla deporte, arte y creatividad.

Agencia EFE
Por Agencia EFE

A sus 23 años, el panameño Emanuel José Ábrego, conocido en redes sociales como ´Flechaman´, se ha abierto paso en un deporte poco convencional: el "sign spinning", surgido de la técnica publicitaria urbana de realizar movimientos acrobáticos con carteles. El joven pasó de aficionarse por casualidad a esta modalidad a situarse en la élite mundial tras competir en el World Sign Spinning Championship.

Nuevo deporte en Panamá

Ábrego se inició en este oficio en 2022, cuando con 19 años buscaba un trabajo de medio tiempo. Hasta entonces había pasado varios meses en una oficina, una experiencia que pronto le hizo descubrir que no estaba hecho para permanecer ocho horas sentado.

"Me di cuenta de que no soy una persona para estar encerrada. Salía del trabajo sintiéndome mal conmigo mismo por haberme forzado tanto tiempo a quedarme entre cuatro paredes", recuerda.

Permaneció entre seis y ocho meses en aquel empleo, el primero de su vida, pero el desgaste psicológico y físico lo llevó a buscar otras alternativas. Fue entonces cuando un anuncio en Instagram cambió el rumbo de su historia.

"Decía algo como: '¿Te gustaría divertirte, hacer ejercicio y ganar dinero? Únete a Aarrow Panamá’. Al principio pensé que no podía ser real, pero la curiosidad pudo más y el resto es historia", relató.

Tras enviar su hoja de vida, Ábrego inició el proceso de formación para convertirse en sign spinner, una disciplina que combina publicidad con acrobacias, coordinación y resistencia física.

Recuerda que su primer turno largo —de cuatro horas— cambió su enfoque de entrenamiento para mejorar en futuras asignaciones.

"Ese primer turno largo fue duro. Mis brazos prácticamente renunciaron en medio del turno. Ahí supe que tenía que trabajar más la fuerza y la resistencia para dominar el cartel publicitario, cuyo peso y dimensiones pueden pasar factura tras varias horas de movimiento continuo", explicó.

Más que un trabajo

Aunque el sign spinning suele percibirse como un empleo informal, Ábrego insiste en que detrás existe una cultura que mezcla deporte, arte y creatividad.

En países de América Latina, señaló, "muchos jóvenes se acercan a esta actividad principalmente por la necesidad de generar ingresos, lo que a veces impide verla como una disciplina con potencial deportivo".

Por ello, uno de sus objetivos es impulsar un mayor interés en Panamá, aunque deja claro que no pretende atribuirse el papel de precursor de esta práctica en el país.

"No soy la puerta; la puerta estaba abierta desde 2017, cuando llegó Aarrow Panamá", señaló. "Creo que simplemente fui quien la vio abierta y decidió cruzarla. No tengo más mérito que las demás personas que estuvieron antes que yo".

Panameño Emanuel Ábrego

El salto a Las Vegas

Lo que comenzó como un trabajo eventual terminó convirtiéndose en una pasión. Con el tiempo, Ábrego empezó a destacar entre sus compañeros, quienes le repetían que tenía nivel para competir internacionalmente.

La meta parecía lejana: participar en el campeonato mundial que se celebra en Las Vegas. Sin embargo, la oportunidad llegó en 2026.

Durante la primera ronda del campeonato, el panameño cometió algunos errores y terminó provisionalmente en el puesto 23, lejos del resultado que esperaba.

"Quería acercarme lo más posible al top 10, así que hice algunos cambios para el segundo intento", explicó.

En el sign spinning cada competidor dispone de dos oportunidades para lograr su mejor puntuación. En su segundo intento, Ábrego ejecutó una rutina más limpia y obtuvo más de 74 puntos, superando el mínimo necesario para clasificarse a la final.

"Cuando el presentador dijo que la barra para pasar a la final había subido gracias a mi puntuación, no me lo creía", recordó. "Miré la pantalla de resultados y vi que estaba sexto del mundo en ese momento".

Aunque la clasificación final lo situó en el puesto 15, la experiencia marcó un antes y un después en su carrera.

Hoy, con 23 años y un lugar entre los mejores 50 del planeta, ´Flechaman´, como una vez lo bautizó un amigo, continúa girando carteles en las calles, pero también aspira a que más jóvenes panameños descubran en el sign spinning una mezcla posible de trabajo, deporte y pasión.

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