Panamá ha trazado una ambiciosa meta ambiental: alcanzar un 58 % de circularidad del plástico para el año 2040, como parte de su transición hacia una economía circular y una gestión sostenible de residuos. Esta iniciativa surge en un contexto crítico, ya que el país presenta una de las tasas más altas de contaminación plástica per cápita en América Latina y el Caribe.
Esta visión está respaldada por la Hoja de Ruta de Acción para los Plásticos en Panamá, presentada por la ONG Ancon, que establece los pasos a seguir durante los próximos 15 años para reducir el impacto ambiental del plástico en el país.
¿Qué significa alcanzar el 58 % de circularidad?
Según el plan, ese 58 % se desglosa en:
-
29 % reducción del consumo
19 % sustitución por materiales sostenibles
10 % reciclaje efectivo
-
30 % disposición adecuada
-
12 % aún sin gestionar correctamente
Con este modelo, se podría evitar que hasta 235.000 toneladas de residuos plásticos terminen contaminando el ambiente en 2040.
Además, se anticipa que Panamá producirá más de 92.000 toneladas de plástico reciclado al año, con un crecimiento significativo en infraestructura de reciclaje y reutilización.
Sin acción, la contaminación plástica se duplicará
El informe también advierte que, si no se actúa, la circularidad del plástico apenas llegará al 2 % en 2040, con más del 89 % de los residuos mal gestionados. Esto significaría que alrededor de 809.000 toneladas de plástico terminarían en vertederos no controlados, quemas a cielo abierto o contaminando ríos y mares.
La generación de residuos plásticos alcanzaría las 913.000 toneladas anuales en 2040, un incremento del 140 % respecto a 2022.
Una crisis que ya se siente en todo el país
Los datos son alarmantes: en 2022, cada panameño generó un promedio de 90 kilos de residuos plásticos, superando ampliamente el promedio regional de 49,5 kilos per cápita. Ese año se registraron más de 380.000 toneladas de residuos plásticos municipales, de los cuales el 88 % fueron gestionados de forma inadecuada.
Una economía circular desde los barrios hasta el gobierno
El director ejecutivo de la ONG Ancon, Adrián Benedetti, destacó la importancia de establecer espacios multisectoriales donde se definan leyes, procesos e infraestructura para facilitar esta transición.
Ancon ya colabora con el Gobierno y con el PNUD en iniciativas locales que promueven prácticas circulares en municipios y comunidades, integrando a más panameños en el proceso de cambio.






