Cada día sigue aumentando la cantidad de migrantes irregulares que ingresan a Panamá por la peligrosa selva del Darién. En su travesía, no solo se tienen que enfrentar los animales salvajes que habitan en esta selva, las trochas intransitables y los ríos caudalosos, también se suman aquellas personas que los interceptan en el camino, que le roban sus pertenencias y hasta violan a mujeres.
En el mes de julio ingresaron 55 mil 387 migrantes, a los 28 días del mes de agosto han pasado por Darién hacia el Norte 68,340 personas. Durante este fin de semana se contabilizó la llegada de 4,910 migrantes, en su mayoría venezolanos.
De acuerdo con la ministra de Desarrollo Social (Mides) María Inés Castillo, 60 mil menores de edad han realizado esta peligrosa travesía y de ese total 30 mil tienen menos de cinco años.
La subdirectora de Migración, María Isabel Saravia indicó en el programa Debate Abierto que, dentro de este flujo irregular que tiene Panamá, existe una data de más de 60 nacionalidades de América y extra continentales. Entre las cinco nacionalidades principales se encuentran: Venezuela, Ecuador, Haití, China y Colombia. Cerca de los números se encuentra India, Bangladesh e incluso países europeos dentro de este flujo.
De acuerdo con la funcionaria, solo el Servicio Nacional de Migración ha invertido más de $70 millones en apoyo con los migrantes, más del 90% del presupuesto de la entidad. Respecto a la interrogante sobre el respaldo de ayuda de los otros países, aclaró que se había indicado en que el 2022 se aportó $17 millones a Panamá, pero en realmente esto no ha sido con base en las solicitudes que ha hecho el país. “La Cancillería en este momento está en un trabajo coordinado con el Ministerio de Seguridad viendo el tema de cooperación, cuantificado nos han dado realmente no más de un millón de dólares en los insumos que han pedido. Ellos ofrecen otras cosas como capacitaciones técnicas, consultorías”.
“Las capacidades han llegado a su límite, esto es insostenible y no solo esto”, advirtió la funcionaria.
Daño ecológico
El 25 de agosto, la Comisión evaluadora del Gobierno Nacional llegó a Cañas Blancas, Darién para analizar la situación migratoria. El ministro de Ambiente, Milciades Concepción, dijo estar “impactado” por el efecto ambiental que ha dejado esta migración en la selva del Darién.
“Calculamos entre 20 libras de basura que se desechan los migrantes en la ruta del Darién. También hemos calculado más de medio millón de metros cúbicos de tierra erosionada en estos pasos y esto se incrementa cada día”, dijo Concepción.
De acuerdo con el titular de MiAmbiente, también pudieron observar contaminación de afluentes donde las comunidades de esa provincia se abastecen de agua.
Esta información también fue confirmada por el director del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Jorge Gobea, explicó que el nivel de afectación a los ríos es impresionante, “60 mil toneladas de basura se han recogido del lugar, los ríos están contaminados por basura y desechos humanos” dijo Govea. Agregó que la vida de los indígenas residentes se está viendo afectada, en salud, seguridad alimentaria y seguridad, principalmente en las comunidades de Bajo Chiquito y Membrillo.
Ante esta situación, en la Asamblea Nacional los diputados Leandro Ávila y Miguel Fánovich plantearon cerrar la frontera por la Selva del Darién alegando que el país no puede más con la migración irregular, ya que están lucrando con estas personas, siendo los beneficiados con esto los conocidos ‘coyotes’.
La semana pasada el Gobierno Nacional realizó la campaña mediática internacional denominada “Darién no es una ruta, es una jungla”, en aquella ocasión en ministro de Seguridad, Juan Manuel Pino, explicó, a pesar de todos los esfuerzos, las reuniones con los países involucrados no ha sido posible lograr un alto e indicó que actualmente, cada día ingresan entre 2,500 y 3,000 personas, es una situación que nos ha rebasado.



