La directora general del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), Luz Graciela de Calzadilla, confirmó que el país ya se encuentra bajo los efectos de un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte, una condición que podría extenderse hasta el primer trimestre de 2027.
Pacífico con menos lluvias y Caribe con más precipitaciones
De Calzadilla indicó que el principal impacto para Panamá será una disminución significativa de las lluvias en el Pacífico, mientras que el Caribe registrará un ligero incremento.
Detalló que durante mayo y junio las precipitaciones en el Pacífico estuvieron hasta un 55 % por debajo de lo normal, situación que retrasó el inicio de la temporada lluviosa.
Además, explicó que continuarán registrándose aguaceros intensos, pero de corta duración, acompañados de tormentas eléctricas y fuertes vientos.
Más calor y sensación térmica de hasta 43 grados
La directora del IMHPA advirtió que otro de los efectos del fenómeno será el incremento de las temperaturas.
Según explicó, el país ya ha registrado temperaturas de hasta 3 grados Celsius por encima de los valores normales, con sensaciones térmicas que pueden alcanzar los 43 grados Celsius.
Aunque las lluvias ocasionales refrescarán el ambiente, aseguró que los periodos secos entre un aguacero y otro seguirán siendo prolongados.
Embalses bajo presión y posible impacto en la generación eléctrica
De Calzadilla señaló que varios embalses presentan niveles inferiores a sus registros históricos, especialmente Bayano, cuya cuenca depende de las lluvias del Pacífico.
Advirtió que la reducción en los aportes de agua obligará a depender en mayor medida de plantas que utilizan combustibles para generar electricidad, debido a que la energía hidroeléctrica representa cerca del 68 % de la matriz energética nacional.
No obstante, aclaró que corresponde a otras instituciones determinar si esto tendrá efectos en la tarifa eléctrica.
Agricultura y abastecimiento de agua, entre los sectores más vulnerables
La directora del IMHPA indicó que la disminución de las lluvias afectará la producción agropecuaria, por lo que la institución ya mantiene reuniones con productores de arroz, maíz, hortalizas y otros cultivos para orientar las medidas de adaptación.
Asimismo, hizo un llamado a promover campañas de ahorro de agua, al advertir que los caudales de los ríos continúan disminuyendo.
Piden prepararse desde ahora para la temporada seca de 2027
De Calzadilla recomendó que tanto las autoridades como la población adopten acciones permanentes para enfrentar los efectos del fenómeno, entre ellas el uso eficiente del agua, la reforestación, el fortalecimiento de sistemas de riego y la construcción de infraestructura hídrica.
También reiteró la importancia de avanzar en proyectos como el embalse de Río Indio para garantizar el abastecimiento de agua y reforzar la resiliencia del país frente a futuros eventos climáticos.




